Según la noticia de BlockBeats, el nuevo informe de la Reserva Federal («Beige Book») revelado el 15 de enero muestra que, desde mediados de noviembre del año pasado, la mayoría de las regiones estadounidenses ha experimentado un repunte económico «leve a moderado», una mejora notable en comparación con los ciclos anteriores. Sin embargo, la dinámica del mercado laboral es débil, ya que ocho de las doce regiones reportaron que el nivel de empleo prácticamente se ha estancado, mientras que el aumento de salarios ha retrocedido a un rango «normal y moderado», lo que indica que el mercado laboral se está enfriando, pero aún no muestra signos de desorden.
Es digno de mención que la fuente de la presión inflacionaria está experimentando un cambio estructural. Según el informe de la Reserva Federal («Beige Book»), a medida que las empresas van absorbiendo gradualmente los inventarios antes de la aplicación de aranceles, resulta cada vez más difícil para ellas asumir por sí mismas los costes, comenzando a trasladar los gastos relacionados con los aranceles al precio final de venta. Regiones como Nueva York y Minneapolis informan además que el aumento de precios está comprimiendo claramente las ganancias empresariales, destacando especialmente el rápido incremento de costes en servicios como la atención médica y los seguros.
Este fenómeno coincide con la postura reciente de varios miembros de la Reserva Federal: la economía aún no está en recesión y el mercado laboral sigue mostrando resiliencia, pero el camino hacia una disminución de la inflación no será sencillo. En particular, dado que aranceles y la incertidumbre política lo complican, será difícil anticipar el ritmo de las reducciones de tipos. Actualmente, el mercado espera en general que la Fed aún necesite esperar hasta mediados de año antes de poder ajustar nuevamente los tipos de interés.
Analista de Bitunix:
La señal clave que transmite el informe económico no es "una recuperación económica", sino más bien "una retrasación de la presión inflacionaria". Cuando los costos se reflejen oficialmente en el PPI y el IPC, el espacio de maniobra de la Reserva Federal se verá nuevamente limitado, y este es también el contexto fundamental por el cual los mercados globales continúan revisando sus expectativas sobre una política monetaria más flexible.
