Los miembros del Parlamento Europeo han redactado una carta exigiendo que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, sea sometido a interrogatorio por las acusaciones de influencia política estadounidense en la toma de decisiones de la FIFA. La carta, obtenida por Euronews, acusa a Infantino de tratar al organismo rector del fútbol más poderoso del mundo como una “escalera para su carrera política”.
La investigación liderada por el MEP se inició el 7 de julio de 2026, y se centró en si la presión política de EE. UU. influyó en decisiones clave de la FIFA durante la Copa Mundial. Un punto crítico involucró una tarjeta roja controvertida contra el jugador estadounidense Folarin Balogun, lo que generó preguntas sobre si la decisión fue influenciada por consideraciones políticas en lugar de juicio deportivo. Quejas anteriores alegaban que Infantino violó la neutralidad política de la FIFA mediante conexiones con una figura política estadounidense.
Del 30 al 31 de julio, la UEFA intensificó drásticamente las cosas. Su reunión de emergencia concluyó con una posición unificada: boicotear todos los eventos de la FIFA a menos que Infantino renuncie a sus ambiciones de capital privado. La Concacaf, que cubre América del Norte y Central más el Caribe, y la Confederación Asiática de Fútbol se han unido a la oposición a la propuesta de capital privado. Eso son tres de las seis confederaciones continentales de la FIFA que efectivamente dicen “no” a la visión comercial de Infantino.
En febrero de 2026, Infantino apareció en eventos de activos digitales promoviendo el concepto de una “FIFA Coin” o un “token FIFA”, presentado como una forma de unir a la base de fans global del fútbol bajo un marco de moneda digital única. Pero a finales de julio de 2026, no se ha lanzado ningún token FIFA. No se han desplegado contratos inteligentes. No se han anunciado listados en exchange. El concepto permanece firmemente en la fase de “presentación de PowerPoint”.
El plan de Infantino de vender el 20% de las operaciones comerciales de la FIFA sugiere una estrategia más amplia para financiarizar los activos de la FIFA. Las confederaciones ven esto como una amenaza a la gobernanza. Si Infantino es finalmente obligado a renunciar o debilitado significativamente, cualquier iniciativa de activos digitales de la FIFA probablemente muera con su mandato. Por el contrario, si la FIFA finalmente lanza un token, validaría la tesis completa de la tokenización deportiva al más alto nivel.
El enfoque más prudente es observar dos aspectos. Primero, si Infantino aparece realmente ante el Parlamento, lo que indicaría que las instituciones políticas europeas están dispuestas a ejercer presión directa sobre la gobernanza deportiva internacional. Segundo, si la amenaza de boicot obliga a la FIFA a abandonar por completo sus planes de capital privado y tokenización, o simplemente a retrasarlos.
