ETH Investigadores de Zúrich liderados por Renato Renner construyeron un “dado perfecto” entrelazando dos qubits conectados a través de un túnel de 30 metros con fotones de microondas, y luego refinando la salida con un extractor de dos fuentes. El experimento publicado en Nature produce números aleatorios cuya impredecibilidad está certificada por la física, lo que apunta a aplicaciones en criptografía y juegos que los generadores clásicos no pueden igualar.
Principales conclusiones:
- El equipo de ETH de Renato Renner conectó 2 qubits a través de 30 metros para generar aleatoriedad certificada.
- El estudio de la naturaleza podría fortalecer la criptografía, los juegos y los sistemas de seguridad más allá de los métodos clásicos.
- ETH Los hallazgos de Zurich refuerzan la ventaja cuántica y podrían redefinir los modelos de seguridad tras 2026.
Dentro de un túnel de 30 metros en Zúrich, dos qubits intercambiaron susurros de microondas y surgieron números que ninguna máquina podría cuestionar. Un equipo ETH de Zúrich liderado por Renato Renner utilizó el entrelazamiento y un extractor de dos fuentes para generar una secuencia de aleatoriedad certificada por la física, no por suposiciones sobre el hardware. El resultado desafía la antigua comodidad del determinismo y apunta directamente a aplicaciones prácticas como la criptografía y los sistemas de lotería. Publicado en Nature, el trabajo sostiene que la impredecibilidad no es un defecto de la medición, sino una característica incorporada de la realidad.
Sacudiendo la aleatoriedad: Cómo la física cuántica desafía el determinismo
La vida diaria parece predecible, pero la física cuántica sigue quitando la alfombra. A las escalas más pequeñas, los resultados se niegan a ser determinados, y esa incertidumbre no es un defecto de nuestros instrumentos, es cómo se comporta la naturaleza. Los científicos han preguntado durante mucho tiempo si ese caos irreducible puede aprovecharse para producir aleatoriedad pura. Investigadores de ETH Zúrich ahora dicen que sí, y su evidencia es impactante.
El experimento ETH de Zúrich: un dado perfecto sin precedentes
Liderado por el criptógrafo Renato Renner, el equipo desarrolló lo que llaman un “dado perfecto”, un sistema que genera bits que nadie puede predecir, ni siquiera sus creadores. La configuración utilizó el entrelazamiento cuántico entre 2 qubits conectados por fotones de microondas a través de aproximadamente 98 pies. Las mediciones en un qubit se correlacionaron con el otro, pero los resultados individuales permanecieron fundamentalmente desconocibles.
Los resultados brutos de esas mediciones se procesaron luego con un “extractor de dos fuentes”, una técnica que purifica entradas débilmente aleatorias en salidas provablemente aleatorias. La afirmación se basa en la física, no en confiar en el funcionamiento interno del dispositivo. En otras palabras, la aleatoriedad es certificada por la estructura del experimento y por la propia teoría cuántica. El trabajo aparece en Nature y se apoya en décadas de investigación sobre pruebas de Bell que descartan variables clásicas ocultas.
Solicitudes y ventaja cuántica
Este enfoque difiere de los generadores típicos que dependen de algoritmos o ruido ambiental caótico. Aquí, la salida se fundamenta en las leyes de la mecánica cuántica. El objetivo inmediato es la criptografía, donde la seguridad de las claves depende de la impredecibilidad. Bancos, proveedores de nube y módulos de seguridad de hardware podrían integrar estos bits certificados en la generación de claves, el arranque seguro y la autenticación de alto riesgo.
Los juegos y las loterías también son candidatos obvios, aunque la escalabilidad y el costo decidirán el ritmo. Los investigadores también presentan el resultado como evidencia de la ventaja cuántica, un dominio donde las máquinas clásicas no pueden igualar la garantía. Para desarrolladores y CISOs, el mensaje práctico es sencillo: la entropía respaldada por la física puede elevar el piso de las arquitecturas de seguridad que aún dependen de semillas pseudoaleatorias.
Una pregunta filosófica: El caos en el corazón del universo
Más allá de herramientas y protocolos, el resultado impulsa un debate de larga data. Si ciertos resultados son demostrablemente impredecibles, entonces la indeterminación no es solo ignorancia, sino que está integrada en la realidad. Esto respalda la visión probabilística de la mecánica cuántica y reduce el espacio para explicaciones deterministas ocultas. También reconfigura los modelos de riesgo: alguna incertidumbre no puede eliminarse mediante promedios, solo respetarse y, como se muestra aquí, aprovecharse.

