La seguridad energética de Egipto sufrió un golpe directo el 29 de julio de 2026, cuando un ataque con dron sospechoso provocó un incendio a bordo del buque tanque de almacenamiento de GNL de propiedad estadounidense Energos Winter en el puerto de Damietta. El fuego se extendió a un segundo buque, el GasLog Salem, con bandera griega, atracado cerca.
No se reportaron víctimas. El Primer Ministro de Egipto actuó rápidamente para contener las consecuencias políticas, confirmando que el país había asegurado suministros energéticos alternativos suficientes para satisfacer la demanda nacional.
¿Qué pasó en Damietta?
La empresa de seguridad marítima Ambrey evaluó el incidente como un posible ataque con dron, aunque las autoridades egipcias no han emitido una confirmación oficial de esa evaluación.
Damietta es uno de los principales terminales de exportación de GNL de Egipto, ubicado en la costa del Mediterráneo en el Delta del Nilo. Este ataque representa la primera vez que una instalación de gas dentro de Egipto ha sido objetivo directo durante el actual ciclo de conflicto regional.
La situación energética de Egipto antes del ataque
Egipto ha estado gestionando un entorno energético cada vez más restrictivo durante gran parte de 2026. A principios del año, Libia suministraba crudo a razón de aproximadamente 1,2 millones de barriles por entrega, proporcionando un margen de seguridad mientras otras fuentes regionales se volvían menos confiables.
Escalación regional y lo que viene a continuación
El hecho de que ningún grupo haya reclamado la responsabilidad y que las autoridades egipcias no hayan confirmado la evaluación del dron mantiene el panorama geopolítico nebuloso.
Las interrupciones anteriores provenientes de fuentes del Golfo a principios de 2026 ya habían obligado a Egipto a diversificar sus fuentes de energía. Un gobierno que ya ha establecido relaciones de suministro alternativas puede anunciar con credibilidad que esas alternativas están en lugar, porque no se están montando desde cero bajo presión.
