El Banco Central Europeo ha advertido a los mercados de crédito privado. La entidad supervisor del banco central está señalando un conjunto de riesgos en un sector que ha crecido silenciosamente desde la crisis financiera global, desde preocupaciones sobre la calidad del crédito hasta la dificultad misma de determinar quién le debe qué a quién.
Un punto ciego de un billón de dólares
El crédito privado, término general para préstamos realizados fuera del sistema bancario tradicional, ha crecido hasta convertirse en un mercado estimado en 1,5 a 2 billones de dólares en activos globales al final de 2024. Los fondos de crédito privado en la zona euro ascendían a aproximadamente 106 mil millones de euros al segundo trimestre de 2024.
El BCE lanzó un ejercicio de monitoreo dedicado a principios de 2024, dirigido específicamente a las brechas de datos sobre las exposiciones de los bancos al crédito privado. El problema no es solo el tamaño de estos mercados. Es que aggregar exposiciones a través de diferentes líneas de negocio, identificar dónde se concentra el riesgo y rastrear cómo podría propagarse el estrés desde un rincón del sistema financiero a otro ha resultado verdaderamente difícil.
El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, ha ido más allá, clasificando al crédito privado como un riesgo emergente significativo para la estabilidad financiera.
¿Qué es lo que realmente preocupa a los reguladores
Las preocupaciones se enmarcan en algunas categorías superpuestas. Primero, la calidad del crédito. Segundo, las concentraciones sectoriales. Los fondos de crédito privado se han concentrado en ciertas industrias, como la tecnología y la salud, creando puntos de exposición que podrían amplificar las pérdidas si estos sectores enfrentan turbulencias. Tercero, las complejas interconexiones entre el crédito privado y el sistema bancario tradicional. La Junta de Estabilidad Financiera publicó un informe que detalla estas vulnerabilidades, señalando que, aunque los bancos pueden no poseer directamente los préstamos, a menudo participan como organizadores, prestamistas de almacén o inversores en los propios fondos.
Nuevas inspecciones en el horizonte
Se espera que las revisiones recientes sobre las exposiciones de crédito privado de los bancos comiencen en marzo de 2026. El Banco de Inglaterra ha señalado preocupaciones similares, destacando riesgos sistémicos relacionados con la complejidad y el apalancamiento del crédito privado.
La iniciativa de monitoreo a principios de 2024 se centró en recopilar datos. Las inspecciones de 2026 se centrarán en actuar sobre ellos. Los bancos con exposición significativa al crédito privado deben esperar preguntas más rigurosas sobre sus marcos de gestión de riesgos, su capacidad para realizar pruebas de estrés en carteras ilíquidas y si sus reservas de capital reflejan adecuadamente los riesgos que asumen.
