El Banco Central Europeo ha advertido a los ministros de Finanzas de la UE que la expansión de las stablecoins en euros conlleva riesgos serios para los bancos. Los funcionarios indicaron que una emisión más amplia podría reducir la capacidad de préstamo y debilitar la efectividad de las decisiones de tipos de interés del BCE.
La advertencia llegó después de que el centro de estudios con sede en Bruselas Bruegel distribuyera un documento en una reunión de funcionarios financieros de la UE. Se solicitaba requisitos de liquidez más flexibles para los emisores de stablecoins y un posible acceso a financiamiento del banco central.
El BCE apunta al riesgo de migración de depósitos
La preocupación principal del BCE es que un mercado de stablecoins más grande desviaría los ahorros minoristas de los bancos comerciales. Menos depósitos dejan a los prestamistas con menos capacidad para otorgar crédito, restringiendo las condiciones de préstamo en toda la zona euro. El problema se agravaría a medida que la adopción de stablecoins trascienda a los primeros adoptantes.
Los funcionarios argumentaron que el crecimiento de la moneda digital privada también complica la política de tasas. Cuando los ahorros se mantienen en stablecoins en lugar de en cuentas bancarias, las decisiones de tasas del BCE tienen menos peso. La transmisión de la política monetaria depende de la actividad en el sistema de préstamos respaldados por depósitos.
El BCE ha buscado previamente reglas más estrictas de MiCA para stablecoins en lugar de reglas más laxas. La última advertencia extiende esta posición directamente a los ministros de finanzas de la UE.
La dominancia del dólar da forma al debate
El artículo de Bruegel fue motivado por el creciente dominio de los tokens respaldados por el dólar en los mercados criptográficos globales. El centro de estudios argumentó que las estrictas normas de la UE bajo Markets in Crypto-Assets (MiCA) han dejado a los emisores europeos incapaces de competir.
Lo describió como una forma de “digitalización del dólar” que podría profundizar el dominio del dólar en las finanzas internacionales.
Los funcionarios de la UE han advertido por separado que el crecimiento de las stablecoins en dólares podría erosionar el papel del euro en las transacciones transfronterizas. La alternativa preferida del BCE es una opción del banco central en lugar de la emisión privada.
La presidenta Christine Lagarde ha descrito el euro digital como una prioridad estratégica para la infraestructura financiera europea.
Eso no ha ralentizado los planes del sector privado. Nueve prestamistas se preparan para lanzar una stablecoin en euros MiCAR en 2026, y los responsables de la política de la UE han debatido suavizar MiCA para mejorar la posición de los emisores europeos.
El enfrentamiento entre las preocupaciones por la estabilidad financiera y la presión competitiva de los tokens en dólares no tiene una resolución clara. La forma en que los ministros decidan finalmente probablemente definirá la trayectoria de la regulación europea de activos digitales.
