El Banco Central Europeo (BCE) estableció varios acuerdos con los principales organismos establecedores de normas de Europa, incluyendo el ECPC, Nexo Standards y el Berlin Group, para facilitar el uso del euro digital en casos de uso de pago. Estas asociaciones integrarán el euro digital en sus sistemas de pago existentes.
Principales conclusiones:
- El BCE firmó 3 acuerdos con Nexo Standards y otros para integrar el euro digital en los sistemas de pago existentes.
- El objetivo del BCE es combatir las stablecoins del dólar, facilitando la entrada al mercado a nuevos proveedores europeos de pagos.
- A pesar de estos esfuerzos, una encuesta del BCE de 2024 revela que solo el 45% de los europeos es probable que adopten el euro digital.
El BCE avanza para incorporar el euro digital como una herramienta de pago relevante
Mientras que muchos métodos de pago fracasan debido al establecimiento de vías especiales para sus transacciones, Europa apuesta por facilitar el uso del euro digital incluso antes de su lanzamiento.
El Banco Central Europeo (BCE) recientemente firmó tres acuerdos con organismos europeos de normalización, incluyendo la Cooperación Europea de Pagos con Tarjetas (ECPC), Nexo Standards y el Grupo de Berlín, para implementar pagos en euro digital en torno a los sistemas existentes.
Por ejemplo, el estándar CPACE de ECBC permitiría que el euro digital reutilice su tecnología para ejecutar pagos mediante transacciones basadas en comunicación de campo cercano (NFC) de tipo “toque para pagar” entre terminales de pago y dispositivos minoristas.

Del mismo modo, los Nexo Standards permiten vincular los sistemas de los comerciantes y los sistemas de back-end de los proveedores de servicios de pago, agilizando la aceptación de pagos y las transacciones de cajeros automáticos.
Finalmente, los estándares del Grupo Berlín permiten que los pagos y transacciones se ejecuten utilizando un alias único en dispositivos móviles.
El BCE argumenta que adoptar estos estándares “simplificará la aceptación del euro digital y creará una experiencia de usuario uniforme en toda la zona del euro”, al tiempo que permite la expansión de estos para nuevos casos de uso en una geografía ampliada.
Piero Cipollone, miembro de la Junta Ejecutiva del BCE que ha sido la cara detrás de la iniciativa del euro digital, destacó la relevancia del euro digital como una alternativa gratuita a los estándares propietarios utilizados por las grandes empresas de pagos, enfatizando que este movimiento “facilitará que nuevos proveedores europeos ingresen al mercado y brindará a los proveedores europeos de servicios de pago y comerciantes la certeza que necesitan para invertir, innovar y competir en toda el área del euro.”
Este ha sido uno de los principales puntos de venta para el euro digital, promocionado como una de las últimas líneas de defensa contra la globalización de las stablecoins del dólar y el dinero privado en redes de pago.
La Encuesta de Expectativas de los Consumidores (CES) del BCE de 2024 muestra que la mayoría de los europeos aún no están a favor del euro digital, con solo el 45% de los encuestados indicando que es probable que lo adopten y lo utilicen en su vida diaria.
