La República Democrática del Congo ha abierto una investigación sobre la exportación de uranio oculto dentro de envíos de hidróxido de cobalto, una práctica que aparentemente continuó durante casi un cuarto de siglo sin activar las salvaguardias internacionales. La investigación sigue a una investigación conjunta del Financial Times y Lighthouse Reports, publicada el 30 de julio, que detalló cómo se exportaron entre 2.000 y 5.000 toneladas de uranio natural del país entre 2000 y 2024.
La RDC prohíbe oficialmente la producción y exportación de uranio.
Lo que encontró la investigación
El informe se basó en un artículo revisado por pares publicado en Nature Communications, elaborado en colaboración con la Universidad de Princeton y la Universidad de Wisconsin-Madison. Los investigadores utilizaron evaluaciones geológicas, registros comerciales a nivel de mina y un memorándum filtrado de 2009 de la Agencia Internacional de Energía Atómica para reconstruir la escala de uranio no declarado que sale de la región minera de Katanga.
La geología es la causa raíz. Los minerales de uranio y cobalto ocurren naturalmente juntos en el cinturón de cobre de Katanga, lo que significa que cuando los mineros extraen hidróxido de cobalto, el uranio viaja junto con él. Las regulaciones de la RDC establecen límites para la contaminación radiactiva en los productos de cobalto, pero la investigación sugiere que esos límites se superaban sistemáticamente o simplemente se ignoraban.
Aproximadamente el 65% de las exportaciones de uranio se dirigieron a entidades propiedad de China, según la investigación. La RDC es el mayor productor mundial de cobalto, y aproximadamente el 95% de sus minerales de cobalto se envían a China para su refinación.
Un memorándum de la AIEA de 2009, obtenido como parte de la investigación, señaló “cantidades significativas” de uranio exportadas como subproducto de la minería de cobalto.
Riesgos para la salud y preocupaciones sobre la proliferación
Los trabajadores en las minas de cobalto de la región de Katanga, muchos de los cuales operan en actividades artesanales y de pequeño tamaño con equipo de protección mínimo, han estado manipulando material radiactivo sin saberlo. La exposición prolongada al polvo y al mineral de uranio natural puede causar daño renal, enfermedades pulmonares y mayor riesgo de cáncer.
En el lado de la proliferación, la investigación estima que el volumen de uranio no declarado podría ser suficiente para la producción de aproximadamente 600 a 1.500 armas nucleares. El hecho de que este material haya cruzado fronteras internacionales durante dos décadas sin provocar una intervención formal plantea preguntas relevantes sobre la adecuación del monitoreo de la cadena de suministro.
Impacto en la cadena de suministro para los mercados de cobalto
El cobalto es un insumo crítico para las baterías de iones de litio. Con aproximadamente dos tercios del uranio no declarado que, según se informa, fluye hacia operaciones propiedad de chinos, la industria de procesamiento de cobalto de Beijing podría enfrentar un mayor escrutinio por parte de reguladores internacionales y socios comerciales.
