Mensaje de BlockBeats, el 18 de abril, según informes de medios extranjeros, la congresista demócrata de California, Maxine Waters, es una "piedra en el zapato" del cripto de Capitol Hill; como miembro destacado del Comité de Servicios Financieros de la Cámara, ha respaldado constantemente una mayor regulación de las criptomonedas para consolidar su autoridad. Por otro lado, aproximadamente el 69% del financiamiento de campaña de Myla Rahman, ejecutiva de una organización sin fines de lucro y rival de Waters, proviene de la industria cripto, lo que ha generado preocupación en el mercado sobre la "intervención del capital cripto en la política".
Los datos muestran que Rahman ha recaudado aproximadamente 14,500 dólares desde que se postuló en febrero, con la donación individual más grande proveniente de Brad Garlinghouse (6,600 dólares). Además, ejecutivos del Solana Policy Institute también han brindado apoyo.
Como una de las demócratas más firmes en la regulación de criptomonedas en el Congreso, Waters ha impulsado durante mucho tiempo un mayor control del sector; si los demócratas ganan en las elecciones de mitad de período, es probable que asuma la presidencia del Comité de Servicios Financieros. Los analistas consideran que este posible cambio está impulsando al sector cripto a anticipar la asignación de recursos políticos para influir en el futuro marco regulatorio.
Actualmente, la industria de criptomonedas está impulsando la legislación de la Ley Clarity para lograr un entorno regulatorio más relajado, pero el proyecto enfrenta fuerte oposición del sistema bancario tradicional, que teme que provoque una migración de depósitos hacia el mercado de criptomonedas.
Es importante destacar que, a pesar de su postura regulatoria, Waters también recibió donaciones políticas de Chris Larsen, lo que demuestra que el capital cripto está realizando una estrategia multifacética entre ambos partidos y distintas posturas regulatorias.

