El cobre cayó aproximadamente un 4% hasta unos $6.25 por libra el 5 de junio, retrocediendo desde lo que había sido su segundo precio de cierre más alto en la historia apenas días antes. El culpable, como de costumbre, fue la incertidumbre: los inversores no querían mantener posiciones pesadas antes del informe de empleo de EE. UU., que podría cambiar toda la trayectoria de la política monetaria de la Reserva Federal.
¿Qué impulsó la venta?
La corrección no se debió solo a las inquietudes sobre el empleo. Las preocupaciones geopolíticas relacionadas con el conflicto en curso en Oriente Medio afectaron el sentimiento, y una notable caída en las acciones tecnológicas intensificó el clima de aversión al riesgo.
El cobre había estado en una fuerte subida por una buena razón. Chile, el mayor productor mundial de cobre, reportó su producción más débil para abril en 23 años, generando una verdadera escasez de oferta. En el lado de la demanda, las fuerzas combinadas de la electrificación global y la construcción de infraestructura de IA habían estado impulsando el consumo de cobre hacia arriba.
Por qué el informe de empleo es tan importante
La Reserva Federal ha dejado absolutamente claro que los datos de empleo son un factor clave en sus decisiones sobre tasas. En meses anteriores, cifras laborales estadounidenses inesperadamente sólidas modificaron significativamente las probabilidades de recortes de tasas. Los mercados reajustaron las expectativas casi de la noche a la mañana, y el cobre sintió directamente el impacto. Tasas de interés más bajas tienden a debilitar el dólar, haciendo que los commodities denominados en dólares sean más baratos para los compradores internacionales. Tasas más altas hacen lo contrario.
Qué significa esto para el cripto y los mercados en general
La caída del cobre antes del informe de empleo merece atención para los inversores en criptomonedas, aunque no exista un vínculo directo entre los precios de los metales básicos y tokens específicos. La conexión es indirecta pero significativa: ambas clases de activos responden a las mismas fuerzas macroeconómicas. Cuando la Fed señala una política más estricta, la liquidez se contrae en general, y el bitcoin y otros activos digitales han demostrado históricamente sensibilidad a estas mismas dinámicas, especialmente durante períodos en los que las expectativas de tasas cambian rápidamente.
La oferta de cobre sigue siendo estructuralmente ajustada. Los problemas de producción en Chile no desaparecerán de la noche a la mañana, y los impulsores de la demanda provenientes de la electrificación y la inteligencia artificial no se están desacelerando. Un solo informe de empleo no cambiará esos fundamentos, pero sí puede alterar absolutamente la trayectoria de precios a corto plazo al modificar las expectativas de tasas y la fortaleza del dólar.


