Resumen
- El fundador de BlockTower Capital, Ari Paul, argumentó que la explotación de Coldcard expuso riesgos inevitables de custodia en todos los métodos de almacenamiento de criptomonedas y que los inversores deberían reconsiderarlo.
- Jonathan Goodman informó que perdió Bitcoin por un valor de $1.6 millones, a pesar de almacenarlos en un Coldcard fuera de línea, lo que plantea preocupaciones más amplias sobre la custodia para inversores de todo el mundo.
- Erik Voorhees contrarrestó que la custodia propia sigue siendo efectiva cuando los usuarios comprenden los riesgos y aplican consistentemente con responsabilidad prácticas de seguridad adecuadas a lo largo del tiempo.
El fundador de BlockTower Capital, Ari Paul, ha advertido que ningún método de custodia de criptomonedas puede garantizar una seguridad completa, argumentando que la explotación del monedero de hardware Coldcard reveló una debilidad de larga data en toda la industria de activos digitales. Según Paul en una publicación en X, cada solución de custodia depende en última instancia de hardware y software que pueden contener vulnerabilidades no descubiertas.
Sus comentarios siguieron a los informes de que los atacantes explotaron una vulnerabilidad en el firmware que afectaba a múltiples generaciones de monederos de hardware Coldcard. La brecha resultó en el robo de aproximadamente 1,082.65 BTC, valorados en unos $70.2 millones, dentro de 41 minutos. El incidente ha alimentado desde entonces un nuevo debate sobre si los inversores pueden eliminar algún día el riesgo de custodia.
Según el empresario Jonathan Goodman en una publicación en X, perdió aproximadamente $1.6 millones en bitcoin almacenados en un monedero Coldcard. Goodman explicó que el dispositivo permanecía en almacenamiento en frío dentro de una caja de seguridad y nunca se había conectado a internet. Su revelación intensificó las preocupaciones, ya que el ataque parecía haber evitado las medidas de seguridad que muchos inversores consideran altamente seguras.
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Ari Paul argumenta que cada modelo de custodia conlleva riesgos inevitables
Según Ari Paul, el compromiso del Coldcard no debe verse como un fallo aislado que afecta a un solo fabricante de monederos hardware. En cambio, argumentó que reveló un desafío más amplio al que se enfrenta la industria de las criptomonedas, ya que cada sistema de custodia depende de tecnología que puede contener vulnerabilidades ocultas.
Además, Paul explicó que la autosupervisión y la custodia de terceros exponen a los inversores a diferentes formas de riesgo. Señaló que los custodios centralizados han sufrido brechas de seguridad importantes a lo largo de los años, mientras que los monederos de hardware siguen siendo vulnerables a fallos de software y firmware. En consecuencia, argumentó que cambiar entre modelos de custodia no elimina la posibilidad de perder activos digitales.
Paul también afirmó que los sistemas legales aún brindan una protección más sólida para los activos financieros en muchos países desarrollados. Sin embargo, reconoció que las criptomonedas podrían seguir siendo una opción más atractiva en jurisdicciones donde los derechos de propiedad y las protecciones legales son menos confiables.
Los líderes de la industria siguen divididos sobre la autosupervisión
La evaluación de Paul atrajo rápidamente una perspectiva diferente de Erik Voorhees, fundador de ShapeShift. Según Voorhees en una publicación en X, la explotación de Coldcard no demuestra que las criptomonedas no puedan almacenarse de forma segura. En cambio, argumentó que cada método de preservar la riqueza implica tradeoffs únicos en lugar de riesgos idénticos.
Además, Voorhees señaló que los inversores han almacenado con seguridad cientos de miles de millones de dólares en criptomonedas durante años. Mantuvo que la autosuficiencia sigue siendo una solución efectiva cuando los usuarios comprenden los riesgos asociados y aplican prácticas de seguridad adecuadas.
Su respuesta ilustra el desacuerdo más amplio en la industria de las criptomonedas. Mientras un grupo considera la explotación de Coldcard como evidencia de limitaciones sistémicas en la custodia, otro la ve como un recordatorio de que todo sistema financiero conlleva cierto nivel de riesgo sin invalidar la custodia propia.
Conclusión
La explotación de Coldcard se ha extendido más allá de un solo incidente de seguridad hacia una discusión más amplia sobre la custodia de criptomonedas. La advertencia de Ari Paul ha renovado las preocupaciones sobre los límites de la seguridad de los activos digitales, mientras que Erik Voorhees mantiene que la custodia propia sigue siendo una opción práctica cuando los inversores reconocen sus riesgos y los gestionan de manera responsable.
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La publicación Coldcard Hack Revives Crypto Security Debate as Ari Paul Sounds Alarm apareció por primera vez en 36Crypto.

