La explotación de Coldcard continúa expandiéndose mientras los investigadores descubren más monederos afectados y bitcoin robados.
Un descubrimiento reciente de Galaxy Research ahora vincula el incidente con 4,585 direcciones vaciadas en tres oleadas, totalizando 1,367.05 BTC, valorados en aproximadamente $88.6 millones.
La última ola sola drenó 207.73 BTC de 1.912 direcciones, ampliando estimaciones anteriores de 2.673 monederos y 1.158,81 BTC. Más importante aún, los investigadores encontraron que el bitcoin robado [BTC] sigue sin gastarse en un 100%, lo que indica que el atacante prefiere la consolidación sobre la liquidación inmediata.

Ese comportamiento sugiere planificación operativa más que venta oportunista, manteniendo los fondos listos para futuros movimientos. A medida que avanza la investigación, podrían surgir direcciones adicionales relacionadas, ampliando aún más la escala y el cronograma sospechosos del exploit.
Movimientos de bitcoin tras la explotación
Esa investigación más amplia ahora ofrece una comprensión más clara de la estrategia del atacante tras el robo inicial. Onchain Lens muestra que el cluster de explotación recibió 1.159,42 BTC, valorados en aproximadamente $72,71 millones, desde 870 direcciones comprometidas antes de consolidar los fondos en ocho monederos verificados.

Sin embargo, el atacante ha transferido solo 0.06 BTC a una dirección nueva, dejando aproximadamente 1,159.35 BTC sin tocar.
En lugar de indicar una liquidación inmediata, este patrón sugiere que el atacante está priorizando el control, la organización y la reducción de la exposición antes de intentar transferencias más grandes.
También mantiene la mayor parte del bitcoin robado visible en la cadena, permitiendo a los investigadores monitorear movimientos futuros.
Sin embargo, una vez que los fondos comiencen a salir con mayor frecuencia de estos grupos, la probabilidad de lavado o distribución más amplia aumentaría significativamente.
¿Puede el seguimiento de la cadena de bloques mantener el ritmo?
Aunque el atacante no ha comenzado una distribución más amplia, la investigación ahora entra en una fase más decisiva. Los movimientos futuros en la cadena revelarán si la operación pasa de la gestión de fondos a la extracción de fondos.
Las transferencias a exchanges regulados podrían exponer identidades a través de procedimientos KYC, creando oportunidades para intervenciones.
En contraste, los movimientos a través de mezcladores o puentes entre cadenas fragmentarían la pista de la transacción y complicarían el análisis de la cadena de bloques.
La frecuencia de transacciones, el agrupamiento de direcciones y los patrones de enrutamiento se volverán por lo tanto más importantes que el tamaño del saldo por sí solo. La inactividad continua preservará pistas investigativas claras y fortalecerá los esfuerzos de monitoreo.
Sin embargo, las transferencias salientes coordinadas marcarían la transición de un incidente contenido a un desafío de rastreo mucho más complejo.
Resumen final
- La supuesta explotación de Coldcard sigue expandiéndose mientras los investigadores vinculan más monederos con el BTC robado.
- Los movimientos futuros del bitcoin determinarán qué tan efectivamente los investigadores podrán continuar rastreando los fondos robados.

