Un nuevo informe encargado por Coinbase emite una alerta cautelosa pero urgente: la computación cuántica no romperá el cripto mañana, pero la industria no puede permitirse esperar.
El documento de 50 páginas, redactado por una junta asesora independiente que incluye criptógrafos y académicos destacados como Dan Boneh de la Universidad de Stanford, Justin Drake de la Fundación Ethereum y Sreeram Kannan de Eigen Labs, concluye que, aunque las cadenas de bloques actuales siguen siendo seguras, es cada vez más plausible un futuro “ordenador cuántico tolerante a fallos” capaz de romper el cifrado ampliamente utilizado, y la preparación debe comenzar ahora.
En los últimos meses, las preocupaciones sobre el riesgo cuántico han pasado más hacia el mainstream. Investigadores de Google han publicado estimaciones que sugieren que una computadora cuántica suficientemente avanzada podría un día romper la criptografía de bitcoin.
Los principales ecosistemas de criptomonedas ya han comenzado a trazar sus respuestas. La Fundación Ethereum ha propuesto nuevos tipos de firmas digitales diseñadas para ser seguras contra computadoras cuánticas, mientras que Solana y otros están experimentando con diseños de monederos resistentes a la computación cuántica.
El informe enfatiza que las máquinas cuánticas actuales están muy lejos de ser lo suficientemente potentes como para romper la criptografía que sustenta bitcoin, ethereum y otras redes. Romper la encriptación estándar requeriría una sobrecarga computacional enorme, un hito que aún se considera un gran desafío de ingeniería.
Sin embargo, los autores advierten contra la complacencia.
“Tenemos alta confianza de que eventualmente se construirá una computadora cuántica a gran escala y tolerante a fallas”, afirma el informe, añadiendo que el plazo es incierto pero “claramente a la vista”.
Esa incertidumbre es exactamente el problema, con estimaciones que van desde “algunos años hasta una década o más” y sin una forma confiable de predecir avances.
La urgencia se refleja en las recomendaciones del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE. UU. (NIST), que recomienda migrar a la criptografía resistente a la computación cuántica para 2035, un plazo que el informe sugiere podría resultar incluso optimista.
“Esperar a que sea urgente no es una buena idea”, dice el documento de Coinbase, enfatizando que las transiciones entre cadenas de bloques, monederos y exchanges podrían llevar años para ejecutarse de forma segura.
Algunos activos pueden ser más vulnerables que otros. Por ejemplo, los monederos de bitcoin que ya han revelado sus claves públicas podrían ser objetivo, mientras que aquellos aún protegidos detrás de funciones hash podrían ser más seguros a corto plazo.
La buena noticia: la criptografía resistente a cuántica (PQC) ya existe y está siendo estandarizada por NIST.
La mala noticia: No es un intercambio fácil.
Las firmas digitales post-cuánticas pueden ser de diez a cien veces más grandes que las actuales, lo que podría aumentar drásticamente los costos de datos de la cadena de bloques y reducir el rendimiento. Una estimación en el informe sugiere que reemplazar las firmas actuales con alternativas resistentes a la computación cuántica podría aumentar los tamaños de bloque hasta 38 veces.
También hay desafíos de usabilidad, desde la migración de millones de monederos hasta decidir qué hacer con los fondos “perdidos” o inactivos que nunca se actualizan.
En lugar de una única solución, el informe describe múltiples estrategias de transición, incluyendo sistemas híbridos que combinan la criptografía existente con actualizaciones post-cuánticas o permiten un cambio gradual cuando sea necesario.
Por ahora, los autores recomiendan enfoques flexibles que eviten sacrificar la seguridad o el rendimiento actuales mientras permiten una actualización rápida más adelante.
“El momento de comenzar a prepararse para ello es ahora”, concluye el informe.


