El Consejo de Estado de China aprobó una revisión importante de la Ley de Seguridad del Tráfico Vial el 12 de junio, enviando el proyecto al Congreso Nacional Popular para su revisión legislativa. La revisión incluye un capítulo completo dedicado a los vehículos autónomos, marcando la primera vez que la tecnología de conducción automática se aborda a nivel legislativo nacional en China.
El movimiento está diseñado para crear un marco legal unificado para probar, operar y asignar responsabilidad para vehículos autónomos en todo el país. Hasta ahora, las normas que regulan los automóviles autónomos en China han sido un conjunto de regulaciones locales, con ciudades como Shenzhen y Beijing redactando sus propios protocolos en 2022 y 2024, respectivamente.
Qué cubre realmente la ley
El proyecto de ley aborda la pregunta más compleja en la conducción autónoma: cuando un automóvil sin un conductor humano causa un accidente, ¿quién paga? La revisión delimita explícitamente la responsabilidad entre conductores, propietarios de vehículos, operadores del sistema y desarrolladores.
La legislación se acompaña de un nuevo estándar nacional obligatorio de seguridad, GB 44721-2026, aprobado el 30 de julio. Este estándar se enfoca específicamente en sistemas autónomos de nivel 3 y nivel 4. Para contexto, el L3 significa que el automóvil puede conducirse solo bajo ciertas condiciones, pero espera que un humano asuma el control cuando se le solicite, mientras que el L4 significa que el automóvil maneja todo dentro de un área definida sin necesidad de intervención humana.
La norma entra en vigor el 1 de julio de 2027, otorgando a los fabricantes de automóviles aproximadamente un año para cumplirla. Exige indicadores de rendimiento que requieren que los sistemas autónomos operen a un nivel comparable al de un conductor humano competente. También incluye pautas para la interacción humano-máquina, esencialmente las reglas para cómo un automóvil se comunica con sus ocupantes cuando necesita que tomen el volante.
¿Quién está en la mesa?
La lista de empresas que participaron en la redacción del nuevo estándar de seguridad L3/L4 parece un quién es quién de la ambición automotriz y tecnológica china. BYD, Geely, SAIC, XPeng, Li Auto, Xiaomi y Baidu Apollo tuvieron un papel en la elaboración de las normas que pronto deberán seguir.
Las primeras aprobaciones concretas de acceso al mercado para vehículos de pasajeros L3 ya se otorgaron en diciembre de 2025, para modelos de Changan y BAIC. La ley nacional actualmente en revisión es la infraestructura destinada a respaldar lo que viene a continuación: la comercialización a gran escala.
La imagen global
China no está legislando en un vacío. El país desempeñó un papel significativo en la elaboración de la Regulación Técnica Mundial de las Naciones Unidas sobre Sistemas de Conducción Automatizada, adoptada en junio de 2026. Al alinear sus normas nacionales con marcos internacionales, Pekín se está posicionando para exportar no solo vehículos autónomos, sino también la arquitectura regulatoria que los rodea.
