ChangXin Memory Technologies, el mayor fabricante nacional de chips DRAM de China, planea construir una segunda planta de fabricación de chips en Pekín y está discutiendo activamente la financiación para llevarlo a cabo. Este movimiento forma parte de un esfuerzo más amplio para más que duplicar la capacidad de producción de la empresa para finales de 2027.
CXMT opera actualmente tres plantas de fabricación de DRAM de 12 pulgadas distribuidas en Pekín y Hefei. La empresa planea agregar tres nuevas fábricas en total, una expansión que representaría una de las expansiones de capacidad más agresivas del mercado global de chips de memoria.
Fundada en 2016 en Hefei, CXMT ha crecido desde una startup hasta convertirse en el cuarto productor más grande de DRAM del mundo. Para 2025, la empresa había captado una participación del 7,67% en el mercado global de DRAM, una cifra que parece modesta hasta que consideras que este mercado ha estado dominado durante décadas por tres actores: Samsung, SK Hynix y Micron.
La oferta pública inicial de la empresa en el Mercado STAR de Shanghái el 27 de julio de 2026 recaudó aproximadamente 57,92 mil millones de yuanes, unos 8,6 mil millones de dólares, convirtiéndola en la mayor oferta pública inicial de Asia ese año. Las acciones aumentaron un 466% en su estreno. Los fondos obtenidos de esa oferta están destinados principalmente a la producción masiva de obleas de memoria e iniciativas de I+D. Sin embargo, construir fábricas de semiconductores es uno de los emprendimientos más intensivos en capital de la industria moderna, razón por la cual CXMT ya está buscando financiamiento adicional para una nueva planta en Pekín.
El mercado global de DRAM está entrando en un período de intensa competencia. Samsung, SK Hynix y Micron han operado durante mucho tiempo como un cómodo oligopolio, controlando la gran mayoría del suministro mundial de chips de memoria. El impulso de CXMT para casi duplicar su producción para 2027 amenaza con alterar ese dinamismo.
El riesgo para CXMT es la ejecución. Construir fábricas según el cronograma y aumentar los rendimientos a niveles competitivos es extraordinariamente difícil. La empresa también enfrenta la amenaza constante de sanciones estadounidenses crecientes que podrían restringir el acceso a equipo de fabricación crítico, gran parte del cual proviene de la empresa holandesa ASML y de proveedores japoneses.
