Chainlink se asoció con Bottomline, un proveedor de tecnología de pagos B2B, para ofrecer capacidades de pagos seguros entre cadenas a los clientes bancarios de Bottomline. La colaboración combina la infraestructura de interoperabilidad de cadena de bloques de Chainlink con una empresa de pagos tradicional que procesa cientos de miles de millones de dólares en volumen anual.
Bottomline ofrece soluciones basadas en SaaS para la automatización de pagos, mensajería financiera, prevención de fraude y gestión de tesorería. Su base de clientes abarca aproximadamente 1.200 instituciones financieras y 10.000 empresas en todo el mundo. Estos clientes confían en la infraestructura de Bottomline para mover dinero a través de redes como Paymode, y la empresa ha desarrollado una profunda experiencia en marcos de cumplimiento, incluidos los estándares Swift e ISO 20022.
Chainlink ha estado buscando el sector de las finanzas tradicionales, posicionándose como el tejido conectivo entre las cadenas de bloques y los sistemas heredados. El ejemplo más destacado es el Proyecto Pangea, una iniciativa que involucra a más de 50 instituciones bancarias en Europa y Corea del Sur. Este proyecto busca la liquidación T+0 para transacciones de cambio de divisas. Los bancos que participan en Pangea gestionan colectivamente más de $10 billones en activos bajo administración.
El Protocolo de Interoperabilidad entre Cadenas de Chainlink, conocido como CCIP, permite que diferentes cadenas de bloques y sistemas tradicionales se comuniquen entre sí, lo cual es esencial para cualquier institución financiera que desee utilizar la cadena de bloques sin quedar atrapada en una sola cadena.
Las transacciones transfronterizas entre países aún tardan días en liquidarse. Las tarifas pueden consumir el 5% o más del valor de la transferencia. El sistema de banca correspondiente que sustenta la mayoría de los pagos internacionales implica múltiples intermediarios, cada uno añadiendo costo y latencia.
La énfasis de Bottomline en la automatización y el cumplimiento, particularmente su alineación con los estándares de mensajería ISO 20022, también es importante. ISO 20022 se está convirtiendo en el estándar global para la mensajería financiera.

