Capital One Financial ha confirmado que cerró más de 300 cuentas bancarias vinculadas a la Trump Organization en 2021, tras una extensa revisión de lucha contra el lavado de dinero. La divulgación se realizó en un documento judicial fechado el 1 de agosto de 2026, y arroja nueva luz sobre uno de los disputas de desbancarización más políticamente cargadas de los últimos tiempos.
Las cuentas supuestamente mantenían millones de dólares en diversas entidades vinculadas a Trump. Capital One notificó a la Trump Organization sobre los cierres en marzo de 2021, apenas semanas después del motín del Capitolio del 6 de enero, una cronología que la familia Trump argumenta que no es coincidente.
La demanda y las narrativas competidoras
En marzo de 2025, el Fideicomiso Revocable de Donald J. Trump y Eric Trump presentaron una demanda en un tribunal estatal de Florida, alegando que la decisión de Capital One fue políticamente motivada. La demanda afirma que el banco practicó el “debanking”, es decir, cortó vínculos financieros debido a quién era el cliente y no a lo que el cliente hizo.
La denuncia alega violaciones a las leyes estatales de protección al consumidor y daños financieros significativos a las operaciones de la Trump Organization.
La presentación judicial de Capital One cuenta una historia diferente. El banco enfatizó que los cierres fueron el resultado de que su equipo de cumplimiento hiciera exactamente lo que esperan los reguladores: marcar cuentas que generan preocupaciones de lucha contra el lavado de dinero y actuar en consecuencia. En la versión de Capital One, esto fue un ejercicio de cumplimiento regulatorio, no político.
El pivote cripto
Eric Trump ha sido notablemente sincero sobre cómo los problemas bancarios de la familia transformaron su estrategia financiera. Ha descrito a Trump Organization como "la empresa más cancelada" y ha conectado directamente la experiencia de desbancarización con el giro agresivo de la familia hacia los activos digitales.
Las finanzas tradicionales operan bajo un modelo basado en permisos. Los bancos pueden y cierran cuentas por razones de cumplimiento, riesgo reputacional o presión regulatoria. Las finanzas descentralizadas y las plataformas basadas en cadena de bloques, al menos en teoría, no tienen un oficial de cumplimiento que pueda apagar el interruptor.
Los emprendimientos criptográficos de la familia Trump han crecido considerablemente desde el cierre de estas cuentas. Lo que comenzó como una queja contra el sistema bancario ha evolucionado hacia un respaldo total a los Activos digitales, desde colecciones de NFT hasta intereses empresariales más amplios relacionados con la cadena de bloques.

