BlockBeats informa que el 14 de enero, el bufete de abogados Burwick Law reenvió su demanda contra Pump.fun. En la versión más reciente de la demanda se reitera que, aunque Pump.fun se promociona como un juego de oportunidad, en realidad es una "casa de apuestas manipulada", cuyos líderes "previamente decidieron secretamente quién ganaría y quién perdería, obteniendo enormes beneficios de los inversores minoristas".
Los mensajes internos citados en la demanda muestran que Alon Cohen, cofundador de Pump.fun, reconoció que "la mayoría de las personas pierden dinero". Los demandantes afirman que la plataforma permitía a ciertos usuarios obtener ventaja en el lanzamiento de tokens mediante un mecanismo de tarifas prioritarias, y acusan a ciertos líderes de opinión en criptomonedas de promocionar tokens sin revelar que habían recibido compensación. A pesar de la gravedad de las acusaciones, la demanda carece de pruebas concluyentes que demuestren que los directivos obtuvieron beneficios directos, y el juez ha permitido que los demandantes presenten una versión revisada de la demanda que incluye 5000 mensajes privados.
