BlockBeats informa que, el 20 de enero, el consejo editorial de Bloomberg publicó un artículo en el que señalaba que, aunque el Congreso de Estados Unidos está intentando establecer un marco legal para los activos digitales con el objetivo de fomentar la innovación y contener actividades ilegales, estos esfuerzos probablemente no resulten efectivos debido al debilitamiento del poder de las autoridades reguladoras y a la falta de recursos.
El artículo menciona que la legislación sobre regulación de monedas estables, el "Genius Act", distribuye responsabilidades clave entre múltiples organismos reguladores, y uno de los departamentos más importantes, la Oficina del Supervisor de Instituciones Financieras (OCC), ha quedado claramente "muy debilitado" tras sufrir recortes de personal y un ciberataque. Por otro lado, la "Clarity Act" podría debilitar los poderes de la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC), al incluir la mayoría de los tokens bajo la jurisdicción de la Comisión de Comercio de Futuros de Mercancías (CFTC), cuyo presupuesto es solo un sexto del de la SEC, y que también sufre escasez de personal y limitada capacidad de aplicación de la ley.
Mientras tanto, la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB), que anteriormente se encargaba de gestionar quejas de los consumidores relacionadas con criptomonedas, ha sido prácticamente "desmantelada", lo que ha debilitado aún más el sistema de regulación.
Bloomberg considera que si se impulsa la adopción de activos cifrados entre el público general y los inversores institucionales sin una capacidad regulatoria adecuada, una vez que los problemas de fraude y delincuencia continúen revelándose, podrían provocar un efecto negativo sobre la industria. El artículo llama a establecer un marco legal unificado para todas las clases de activos digitales difíciles de clasificar (como Bitcoin y Ethereum), formulado conjuntamente por la SEC y la CFTC, con el fin de garantizar la estabilidad del mercado, la protección de los inversores y la divulgación de información.
El comentario final advirtió que, hasta que el Congreso otorgue verdaderamente a los reguladores suficiente poder, capacidad profesional y recursos, los mercados de criptomonedas seguirán enfrentando el riesgo real de "caveat emptor" («el comprador se lo traga»).


