Mensaje de BlockBeats, 20 de marzo: La situación en Oriente Medio sigue intensificándose, y el enfoque del mercado se desplaza del conflicto puntual hacia los riesgos sistémicos en la cadena de suministro energético y la seguridad marítima. Irán ha declarado que sus acciones de represalia no han terminado y está considerando cobrar peajes por el paso por el Estrecho de Ormuz; al mismo tiempo, varios países europeos y Japón emitieron una declaración conjunta preparándose para intervenir para garantizar la seguridad de las rutas marítimas. El ataque a las instalaciones de GNL de Catar causó daños aproximados al 17% de sus exportaciones, ampliando aún más la incertidumbre en el suministro energético. Por su parte, EE. UU. ha emitido señales contradictorias: por un lado, considera relajar las restricciones al petróleo iraní para reducir los precios, y por otro, aumenta el presupuesto militar y las ventas de armas en la región, lo que refleja divisiones en los objetivos estratégicos.
En el ámbito de la política, el mercado de tasas ha corregido rápidamente sus expectativas, con solo aproximadamente 5,5 puntos básicos de recorte previstos para este año, e incluso se han registrado apuestas a un alza de tasas; el Banco de Inglaterra votó por unanimidad mantener las tasas sin cambios y emitió señales potenciales de un posible aumento, el Banco Central Europeo elevó sus expectativas de inflación, y el Banco de Japón también está atento al riesgo de un aumento en los precios del petróleo. La postura de los principales bancos centrales mundiales se ha orientado simultáneamente hacia una postura más conservadora, lo que ha llevado a una ligera contracción del entorno de liquidez. Al mismo tiempo, Estados Unidos planea relajar las normas de capital bancario para liberar parte de los fondos, pero esto es insuficiente para contrarrestar la presión contractionista macroeconómica.
En términos de estructura de mercado, la proximidad de la expiración de opciones del "Triple Witching" de 5,7 billones de dólares, sumada al riesgo en Oriente Medio, amplifica el potencial de volatilidad en los precios de los activos. El VIX se mantiene en niveles relativamente altos, lo que indica que el mercado sigue en un estado de alta alerta, con preferencia por coberturas a corto plazo en lugar de apuestas direccionales.
Al regresar al mercado de criptomonedas, según el mapa de calor de liquidaciones, tras retroceder desde su máximo, BTC ha formado una zona clara de confrontación alcista/bajista entre 69.000 y 71.000 dólares, donde se han acumulado numerosas posiciones apalancadas a corto plazo, lo que refleja el intento de capital de establecer soporte en el fondo. El nivel inferior de 68.500 dólares constituye el núcleo de defensa de liquidez a corto plazo. Por encima, los niveles de 70.800 dólares y especialmente cerca de 72.000 dólares, aún acumulan liquidez significativa de posiciones cortas, lo que indica que el mercado aún no ha experimentado un retorno efectivo de la aversión al riesgo.
En general, la contracción de la liquidez macroeconómica y el riesgo energético se refuerzan mutuamente, manteniendo al mercado en un estado de «alta volatilidad y baja tendencia». Actualmente, el BTC refleja más una prueba de capacidad de absorción de riesgos que una señal de reversión de tendencia; a corto plazo, prevalece la liquidación repetida de liquidez dentro del rango.

