Bitdeer Technologies Group, una empresa que la mayoría de las personas asocian con la minería de bitcoin, acaba de firmar un contrato de alojamiento para lo que se espera que se convierta en el centro de datos de IA más grande de Noruega. La instalación en Tydal, Noruega, tendrá una capacidad de entre 180 y 225 MW.
Se informa que el inquilino es Volta, una startup de nube de IA con una valoración de $2.4 mil millones, aunque Bitdeer no ha confirmado públicamente la identidad ni la valoración de su socio de colocación. El plazo ha sido ejecutado pero aún no ha entrado en vigor técnicamente, y se espera que los términos comerciales completos se definan dentro del mes.
La filial de Bitdeer, Tydal Data Center AS, es la entidad detrás del acuerdo. El desarrollo del sitio está respaldado por un acuerdo firmado en marzo de 2026 con Data Center Installations AS, conocida como DCI, que se encarga de la construcción física. Si todo avanza según lo planeado, la finalización de la instalación Tydal está prevista para diciembre de 2026 como pronto.
El enfoque de la colocación en el sitio se centra principalmente en la tecnología NVIDIA AI. Bitdeer, que cotiza en NASDAQ bajo el ticker BTDR, ha venido indicando este cambio estratégico desde hace algún tiempo. Las negociaciones avanzadas para acuerdos de colocación se describieron como una prioridad máxima a principios de 2026.
Para los accionistas de BTDR, el acuerdo de colocalización de Tydal es un posible punto de inflexión. La empresa opera centros de datos de minería de bitcoin y de computación de alto rendimiento en varios países, pero este arriendo representa una apuesta clara por flujos de ingresos a largo plazo que no dependen de los ciclos del mercado cripto. Los inversores deben estar atentos a actualizaciones sobre los detalles contractuales, especialmente en cuanto a precios por megavatio, duración del arriendo y cualquier hito de construcción que pueda activar cláusulas de penalización o renegociación.
También existe la pregunta de si Volta, si efectivamente es el inquilino, puede sostener la demanda necesaria para llenar una instalación de 225 MW. Una valoración de $2.4 mil millones es impresionante para una startup, pero la viabilidad del inquilino importa casi tanto como el contrato de arrendamiento mismo.

