La oferta de bitcoin en pérdida se sitúa en el 40,6 %,
Esta métrica mide qué proporción del valor en circulación se mantiene por debajo de su base de coste, y la estructura de sus picos es la verdadera historia.
Lo que hace interesante la estructura actual no es solo el reciente repunte en la oferta en pérdida, sino el patrón a largo plazo detrás de ella. Desde 2015, cada mínimo cíclico importante ha ocurrido cuando esta métrica alcanzó la banda superior de su línea de tendencia descendente. Sin embargo, cada nuevo mínimo cíclico ha requerido un porcentaje menor de oferta en pérdida que el anterior.
Esto es importante.
En los primeros ciclos de bitcoin, los mínimos profundos de mercado bajista requerían un dolor extremo, con más del 60 % de la oferta bajo agua. Más tarde, los mínimos de 2018–2019 y 2020–2022 se formaron con umbrales de pérdida progresivamente más bajos. Ahora, la misma línea estructural se encuentra más cerca del rango del 40 % alto.
Esto sugiere que el mercado de bitcoin ha madurado: la oferta se mantiene cada vez más en manos fuertes, tenedores a largo plazo, ETFs, instituciones e inversores con mayor convicción. Como resultado, el mercado ya podría no necesitar más del 60 % de la oferta en pérdida para generar una oportunidad de tipo capitulación.
La lectura actual cerca del 40 % muestra que el estrés ya es significativo, pero aún no alcanza la zona histórica de “máxima oportunidad”. Si BTC continúa debilitándose o consolidándose, una retest de la línea de umbral de pérdida descendente colocaría al mercado en una región que ha marcado repetidamente ventanas atractivas de acumulación.
El punto clave es psicológico.
Cuando la oferta en pérdida aumenta agresivamente, el mercado pasa del optimismo a la duda, y luego de la duda a la paciencia forzada. Las manos débiles pierden confianza, los vendedores reactivos salen, y el capital a largo plazo suele comenzar a absorber la oferta.
Esto no significa que el precio deba tocar fondo inmediatamente. Históricamente, estas zonas pueden generar volatilidad, rupturas falsas y agotamiento emocional antes de la recuperación. Pero desde una perspectiva riesgo/recompensa, una retest de esta estructura de más de una década sería una de las señales más importantes para vigilar.

