TL;DR
- Bitcoin recuperó los $80,000 después de que el Departamento del Tesoro de EE.UU. anunciara que duplicaría las compras de bonos a largo plazo, una medida que Anthony Pompliano vinculó con la creación de dinero.
- Pompliano argumenta que los dólares abundantes aumentan la prima sobre los activos escasos, colocando el suministro fijo de 21 millones de bitcoin en el centro de su tesis a largo plazo.
- Mantiene un objetivo de 1 millón de dólares para el bitcoin y considera que la política monetaria, y no la nueva legislación sobre criptomonedas, es el factor más fuerte que impulsa la valoración del bitcoin.
El regreso del bitcoin a los $80,000 el 25 de agosto fue más que otro hito para Anthony Pompliano, CEO de Professional Capital Management. Él vinculó el movimiento directamente al anuncio del Departamento del Tesoro de EE.UU. de que duplicaría las compras de bonos a largo plazo, argumentando que la renovada demanda gubernamental de bonos del Tesoro refuerza el caso monetario del bitcoin. La advertencia central de Pompliano es que la creación persistente de dinero sigue debilitando el atractivo a largo plazo del dólar y fortaleciendo los activos escasos. El bitcoin luego se negoció cerca de $78,015, una caída de aproximadamente el 1.4% en 24 horas tras recuperar brevemente el nivel de $80,000 durante una sesión volátil.
El Tesoro acaba de recordarle a todos que la impresora de dinero nunca se apagará.
El bitcoin respondió de forma agresiva y ahora está en $80,000 por moneda.
Bitcoin no tiene techo porque el dólar no tiene fondo. pic.twitter.com/WrdSvVD9v7
— Anthony Pompliano
(@APompliano) August 25, 2026
La tesis de la escasez del bitcoin enfrenta otra prueba de política monetaria
Pompliano presentó la decisión del Tesoro como evidencia de que la creación de dinero gubernamental continuará, diciendo que el bitcoin respondió con agresividad porque los inversores reconocen esa dinámica. Su argumento va más allá de la reacción inmediata en el precio. Describió una “era de abundancia” en la que la inteligencia artificial crea inteligencia abundante, mientras que la política gubernamental crea dólares abundantes. En ese marco, la escasez se vuelve cada vez más valiosa precisamente porque otros recursos importantes se vuelven más fáciles de producir. El bitcoin se sitúa en el centro de su tesis porque su oferta está limitada a 21 millones de monedas, lo que le otorga un contraste estructural con las monedas que los gobiernos pueden emitir en cantidades mayores.

La postura del analista no es nueva. Pompliano ha dicho anteriormente que está dispuesto a apostar por que Washington continúe imprimiendo dinero y mantiene un objetivo de precio a largo plazo para el bitcoin de $1 millón basado en esa tesis monetaria. Su última interpretación trata el repunte del bitcoin menos como un evento de mercado aislado y más como otro dato en un argumento monetario más amplio. Por lo tanto, el movimiento de $80,000 se vuelve significativo no simplemente por el precio en sí, sino porque Pompliano ve la señal de compra de bonos del Tesoro como una confirmación de las condiciones de política que espera respalden al bitcoin con el tiempo para este activo.
Pompliano también ha argumentado que el bitcoin no necesita la Ley CLARITY para alcanzar nuevos máximos históricos, diciendo el mes pasado que el activo ya tiene más claridad regulatoria que otros activos digitales. Esta visión coloca la política monetaria, en lugar de nueva legislación, en el centro de su caso alcista. La tensión es que la reciente fortaleza del bitcoin se interpreta simultáneamente como un voto a favor de la escasez digital y una advertencia sobre la confianza en el dólar. Si bien sigue siendo incierto si esta tesis resulta correcta, Pompliano está claro de que la expansión continua del dólar reforzaría, en su opinión, la escasez relativa del bitcoin.

