Según la noticia de BlockBeats, el 14 de enero, los datos muestran que la correlación de 52 semanas entre el bitcoin y el oro ha descendido a cero, la primera vez desde mediados de 2022, y podría volverse negativa a finales de enero. Históricamente, en situaciones similares, el bitcoin suele subir en promedio un 56 % en aproximadamente dos meses, lo que corresponde a un rango de precios de unos 144 000 a 150 000 dólares.
El análisis señala que cuando la trayectoria del bitcoin se desvía de la del oro, suele indicar que el BTC está a punto de registrar un fuerte impulso alcista. El entorno macroeconómico actual también se considera positivo, incluyendo el aumento de la liquidez global (crecimiento del M2) y el hecho de que el endurecimiento cuantitativo (QT) de la Reserva Federal estadounidense esté cerca de concluir. Matt Hougan, director de investigación de Bitwise, afirmó que ya ha comenzado un nuevo ciclo global de relajación monetaria, que podría impulsar al alza el precio del bitcoin hasta el año 2026.
Desde la perspectiva de la estructura cíclica, los analistas consideran que la tendencia del bitcoin está repitiendo el camino de la burbuja alcista de 2020-2021, pasando ya de una fase prolongada de consolidación a la etapa inicial de una subida casi parabólica. Si la fractalidad histórica se mantiene, el precio objetivo de esta ronda para el BTC podría situarse cerca de los 150.000 dólares.

