Bitcoin Depot, el operador más grande de cajeros automáticos de bitcoin en América del Norte, presentó una solicitud de protección de quiebra bajo el Capítulo 11 el 18 de mayo de 2026. La empresa con sede en Atlanta está cerrando todos sus 9.000 cajeros automáticos en 47 estados, una medida que efectivamente cierra el mayor acceso físico al bitcoin en el país.
La presentación pone fin a un período brutal para la empresa cotizada en Nasdaq (símbolo: BTM). Los ingresos disminuyeron casi un 49% interanual, y una ganancia de $12.2 millones se convirtió en una pérdida de $9.5 millones. La acción, ya golpeada, se desplomó aproximadamente un 80% tras el anuncio, cayendo de alrededor de $3 a $0.75.
Límite de retiro de California y la presión de cumplimiento
Bitcoin Depot señaló a California como el principal antagonista en sus luchas regulatorias, llamándolo el único estado con un límite de retirada diaria de $1,000 en cajeros automáticos de cripto.
En los últimos dos años, los fiscales generales de los estados de todo el país han intensificado las acciones de cumplimiento contra cajeros automáticos de criptomonedas. Estas máquinas han atraído escrutinio por su papel en la facilitación de fraudes y estafas, especialmente dirigidas a consumidores mayores que son instruidos por estafadores para depositar efectivo en cajeros automáticos de bitcoin.
Bitcoin Depot ya había señalado deficiencias materiales en sus operaciones y emitido una advertencia de “incertidumbre sobre la continuidad” el 12 de mayo, apenas seis días antes de la presentación de quiebra.
El problema de credibilidad de la industria de los cajeros automáticos de bitcoin
Los cajeros automáticos de bitcoin siempre han ocupado un espacio incómodo en el ecosistema cripto. Cumplen una función real, brindando a las personas sin cuentas bancarias ni cuentas en exchange una forma de comprar bitcoin con efectivo. Pero las tarifas son elevadas, generalmente entre el 10% y el 20% por transacción, y las máquinas se han convertido en un imán para esquemas de fraude.
El patrón está bien documentado en este punto. Un estafador llama a una víctima, generalmente haciéndose pasar por un funcionario gubernamental o un agente de soporte técnico, y los dirige a un cajero automático de bitcoin para depositar efectivo. El dinero se convierte en bitcoin y desaparece en el monedero del estafador. El operador del cajero automático cobra su tarifa de cualquier manera.
Qué significa esto para los inversores y el mercado en general
Para los inversores que poseen acciones de BTM, la caída del 80% en el precio de las acciones deja poco margen para el optimismo. La quiebra del Capítulo 11 permite la reorganización en lugar de la liquidación, lo que significa que existe una vía teórica para que la empresa surja de alguna forma. Pero con todos los 9.000 cajeros automáticos fuera de línea y los ingresos en caída libre, cualquier plan de reestructuración tendría que abordar el problema fundamental: el entorno regulatorio ha cambiado.
Las implicaciones más amplias van más allá de Bitcoin Depot. Otros operadores de cajeros automáticos de bitcoin, incluyendo empresas como CoinFlip y Coinme, seguirán de cerca la situación. Los cajeros automáticos de bitcoin representan una de las pocas formas de comprar cripto con efectivo, y su desaparición reduciría el acceso físico al bitcoin para poblaciones sin banco o subbancarizadas.

