El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, anunciará próximamente un programa de recompra de deuda de mayor escala. Wall Street espera que esta operación sea de aproximadamente entre 5.000 y 6.000 millones de dólares, con posible énfasis en bonos del Tesoro a largo plazo para aliviar la presión sobre los rendimientos antes de las subastas de bonos a 10 y 30 años.
Bitcoin está lateralizando temporalmente
En este contexto macroeconómico, el bitcoin sigue operando por debajo de los 79.000 dólares, con un movimiento a corto plazo tendiente a la consolidación. El informe señala que el RSI diario ha retrocedido desde la zona sobrecomprada, lo que indica una desaceleración de la dinámica tras el alza previa.
Sin embargo, desde una perspectiva de mayor plazo, la fuerza de la línea semanal sigue siendo relativamente fuerte. Los factores de soporte provienen principalmente de la continua entrada en los ETF de bitcoin spot y de la continuación de las compras por parte de empresas de tesorería cripto.
La compra institucional continúa
Las últimas actualizaciones muestran que Strive, que se enfoca en la estrategia de tesorería de Bitcoin, volvió a comprar 1,375 BTC. Al mismo tiempo, Bitmine asociada a Tom Lee también continúa aumentando su posición en Ethereum.
Según los informes, Bitmine actualmente posee 20,086 ETH, cerca del 5% de la oferta total de Ethereum. Esta acumulación continua a nivel corporativo sigue siendo una de las fuentes de demanda observadas por el mercado.
Los reembolsos de bonos del Tesoro de EE. UU. llaman la atención del mercado
El mercado presta atención a este repurchase de bonos del Tesoro de EE.UU. porque los cambios en las tasas a largo plazo suelen afectar la valoración de los activos de riesgo. Si el volumen del repurchase supera las expectativas, la presión sobre las tasas a largo plazo podría aliviarse y mejorar la disposición del mercado a aceptar activos de alta volatilidad.
Sin embargo, según su desempeño actual, el bitcoin aún no ha logrado una ruptura clara y a corto plazo sigue en una fase de consolidación en niveles altos. La continuidad del flujo de capital seguirá influyendo en la evolución futura.


