La mayoría de las fábricas de semiconductores cuestan miles de millones de dólares y llevan años construirlas. Besxar Space Industries está probando un enfoque diferente: fijar una cápsula de fabricación del tamaño de un horno de microondas a un cohete de SpaceX, dejar que se cocine durante ocho minutos en el vacío del espacio y traerla de regreso con el propulsor.
La startup con sede en Washington, D.C. completó su primer vuelo de prueba el 6 de julio de 2026, durante la misión Starlink 10-50 de SpaceX. Dos de los "Fabships Clase Clipper" de Besxar viajaron junto a 29 satélites Starlink v2 Mini a bordo de un propulsor de primera etapa Falcon 9, convirtiéndolo en uno de los arreglos de viaje compartido más inusuales en la historia del vuelo espacial comercial.
Cómo funciona realmente la fabricación de chips en el espacio
Las Fabships de Besxar son módulos de fabricación completamente autónomos diseñados para producir sustratos de semiconductores y materiales precursores de ultra pureza. En lugar de orbitar la Tierra durante días o semanas, aprovechan una ventana que ya existe en cada lanzamiento de Falcon 9: los aproximadamente ocho minutos que el propulsor de primera etapa pasa por encima de la línea de Kármán antes de dar la vuelta y aterrizar en un barco dron o de regreso en la plataforma de lanzamiento.
Esta es una distinción crítica respecto a otras empresas de fabricación espacial, que normalmente se enfocan en la microgravedad como ventaja clave. La apuesta de Besxar es que el entorno de ultra-alto vacío es más importante que la ausencia de peso para producir los materiales impecables necesarios en chips de IA avanzada, componentes de computación cuántica y aplicaciones de defensa.
De OpenAI a fábricas orbitales
Besxar fue fundada en 2023 por Ashley Pilipiszyn, quien fue un empleado temprano de OpenAI. La empresa ha asegurado un acuerdo de 12 misiones con SpaceX, anunciado por primera vez el 28 de octubre de 2025. También cuenta con el respaldo del Programa Inception de NVIDIA, que proporciona a las startups recursos técnicos y apoyo para llegar al mercado. Además, Besxar tiene un contrato con el Departamento de Defensa de EE. UU.
El primer vuelo de prueba en julio transportó obleas fabricadas en la Tierra en lugar de intentar la producción en el espacio. El objetivo era más sencillo pero esencial: demostrar que los Fabships podrían sobrevivir a las fuerzas violentas del lanzamiento y la reentrada sin desintegrarse.
Por qué ocho minutos podrían ser suficientes
Con 12 misiones programadas, Besxar puede volar, probar, aprender, rediseñar y volar nuevamente con una frecuencia que sería imposible con plataformas orbitales dedicadas. Este enfoque también evita la sobrecarga logística del acceso a la ISS, que implica procesos de aprobación extensos y restricciones de programación. Los módulos de Besxar no necesitan soporte vital. No necesitan astronautas. Solo necesitan un lugar en un cohete que ya está siendo lanzado.
