Según BlockBeats, el 16 de enero, según informes del Wall Street Journal, la industria de las criptomonedas y el sector bancario están librando una intensa guerra de lobby en torno a los tokens digitales que ofrecen rendimientos anuales. Este conflicto podría obstaculizar el avance legislativo originalmente diseñado para impulsar la integración de las criptomonedas en el sistema financiero tradicional. El punto central del debate es lo que las empresas de criptomonedas llaman "recompensas", es decir, rendimientos anuales que se distribuyen periódicamente a los inversores en proporción a los activos que poseen. Este mecanismo es especialmente común en las stablecoins.
Desde la perspectiva del sector bancario, la práctica de empresas como Coinbase, que ofrecen un rendimiento de aproximadamente el 3,5 % en monedas estables, esencialmente equivale a depósitos de alto rendimiento, pero sin estar sujetos a las estrictas regulaciones que deben cumplir los bancos al aceptar depósitos del público. Por esta razón, las organizaciones bancarias han estado enviando numerosas cartas a los legisladores, advirtiendo que estas "monedas estables con rendimiento" causarían un impacto devastador para los pequeños y medianos bancos nacionales estadounidenses. A modo de comparación, la tasa de interés promedio nacional actual para cuentas corrientes remuneradas en Estados Unidos sigue siendo inferior al 0,1 %. Este debate es uno de los factores que han provocado la postergación de la votación prevista por el Comité de Banca del Senado sobre un proyecto de ley sobre la estructura del mercado de criptomonedas, que estaba programada para el jueves.
Por un lado, JPMorgan, Citigroup y otras grandes bancos se oponen a las recompensas de monedas estables, pero por otro lado también están desarrollando sus propios productos y planes de colaboración relacionados con criptomonedas. Algunos bancos, incluido Bank of America, están considerando si emitirán sus propias monedas estables.
Analistas señalan que el retiro de Coinbase del apoyo a este proyecto de ley podría poner en grave riesgo su futuro, a pesar de que otras empresas de criptomonedas continúan expresando su respaldo. Este conflicto pone de relieve una tensión: por un lado, la nueva industria de las criptomonedas, que se ha fortalecido rápidamente en Washington en los últimos años y está activamente utilizando su creciente influencia en la lobbystica; y por otro, el sector bancario tradicional, que ha mantenido relaciones cercanas con el Congreso durante décadas.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos estimó el año pasado que las monedas estables podrían absorber hasta 6,6 billones de dólares en depósitos del sistema bancario estadounidense, en parte debido al mecanismo de "rendimientos" que ofrecen estas monedas. A modo de comparación, según los últimos datos de la Reserva Federal, a principios de enero el total de depósitos en bancos comerciales de todo Estados Unidos ascendía a unos 18,7 billones de dólares. El gobierno estadounidense ofrece seguros para depósitos de hasta 250.000 dólares por cuenta individual, pero al mismo tiempo impone una estricta regulación a las operaciones y la solidez financiera de los bancos.
