Amazon ha marcado múltiples proyectos de tecnología de inteligencia artificial con sobrecostos de gasto, según el Financial Times, añadiendo un dato cautelar a la narrativa de que la carrera de inteligencia artificial de las grandes tecnológicas se pagará a sí misma antes que después.
La empresa, que se ha comprometido con aproximadamente $200 mil millones en gastos de capital para 2026 enfocados en infraestructura de IA, está descubriendo lo que sucede cuando le entregas herramientas poderosas a decenas de miles de empleados y dices: “vayan a construir”.
El problema del uso excesivo de la herramienta de IA
Los informes internos revelaron que los empleados de Amazon estaban utilizando excesivamente las herramientas de IA para tareas no esenciales. El resultado fue un aumento sustancial en el consumo de tokens, la unidad de medida de cuánta potencia de cómputo consumen los modelos de IA, y con ello, costos operativos crecientes que la dirección no anticipó.
Amazon implementó un tablero interno de uso de IA llamado KiroRank. El tablero fue retirado más tarde tras surgir preocupaciones sobre la gamificación, con empleados compitiendo por acumular estadísticas de uso de IA en lugar de centrarse en si ese uso era realmente productivo.
Desde entonces se ha emitido orientación interna aconsejando a los empleados que no realicen tareas de IA únicamente por el hecho de usar IA.
Los informes han vinculado algunos incidentes de producción con el uso indebido de herramientas de codificación de IA.
La pregunta de 200 mil millones de dólares
Los gastos de capital de Amazon en el primer trimestre de 2026 alcanzaron los 43.200 millones de dólares, un ritmo que sigue su objetivo declarado de destinar aproximadamente 200.000 millones de dólares durante todo el año a centros de datos, infraestructura de redes y desarrollo de chips AI personalizados.
El precio de las acciones de Amazon disminuyó tras estos anuncios de gasto, reflejando la inquietud de los inversores sobre la brecha entre el capital desplegado y los ingresos generados. La situación indica una posible presión financiera mientras Amazon gestiona su flujo de efectivo libre frente a este gasto de capital.
