Medios extranjeros afirman que el proyecto de stablecoin en dólares respaldado por 21 instituciones financieras globales se lanzará como muy pronto en la primera mitad de 2027. Entre los participantes se encuentran Bank of America, Citigroup, Goldman Sachs, Deutsche Bank y UBS, entre otros. Varios ejecutivos del sector consideran que los recursos bancarios brindan una ventaja de distribución temprana, pero esto no equivale a poder desafiar a USDT y USDC en términos de circulación.
La alianza bancaria tiene primero canales de clientes
Este plan establecerá una nueva empresa de stablecoin en la segunda mitad de 2026, seguido por la emisión de una stablecoin en dólares, y posiblemente se expandirá en el futuro a otras monedas del G7, con la stablecoin del euro como prioridad.
El artículo señala que la ventaja más grande de la alianza bancaria no es la tecnología, sino las relaciones con clientes ya establecidas. Las instituciones miembro ya sirven a los departamentos de tesorería de grandes empresas, gestionan pagos transfronterizos y operan sistemas de cumplimiento en múltiples jurisdicciones. Esto significa que la nueva stablecoin puede acceder más fácilmente a escenarios de liquidación empresarial y pagos institucionales.
La interoperabilidad y el rescate determinan la circulación
El artículo de comentario afirma que emitir una moneda estable no es en sí el paso más difícil; lo que realmente determina el éxito o fracaso es la capacidad de mover fondos sin obstáculos entre distintas redes y sistemas de cuentas. Si una empresa posee este token, debe poder rescatar dólares rápidamente o convertirlos con bajos costos entre diferentes monedas estables, depósitos tokenizados y cuentas bancarias tradicionales.
El soporte de billeteras también es un componente clave. Antes de la integración, las billeteras autogestionadas suelen evaluar procesos de uso completos, como tenencia, transferencia, intercambio y pago, además de prestar atención a la auditoría de contratos inteligentes, la transparencia en la emisión y reembolso, y la consistencia de los estándares técnicos en diferentes cadenas.
El artículo también menciona que, si el token depende de puentes para su circulación multi-cadena, puede generar riesgos adicionales y provocar liquidez dispersa para el mismo stablecoin en diferentes cadenas. En comparación, la emisión nativa con quema, o un método coordinado de emisión multi-cadena, es más favorable para reducir la fragmentación.
Bank backing alone is not enough to drive adoption
Varios encuestados consideran que, al final, la competencia entre las stablecoins se basa en su utilidad, no en la reputación de su emisor. Los usuarios evalúan si es compatible con billeteras existentes y redes comunes, si tiene suficiente profundidad de mercado, si el rescate es fluido y qué se puede hacer con el token una vez que se obtiene.
El artículo, tomando como ejemplo el negocio de activos digitales de Société Générale, señala que, aunque USD CoinVertible, lanzado en 2025, cuenta con el respaldo de un gran banco, su volumen en circulación al 4 de septiembre era de aproximadamente 12,55 millones de dólares, lo que demuestra que el respaldo institucional no se traduce automáticamente en un uso generalizado.
Los entrevistados consideran que, para competir en el mercado, los nuevos proyectos deben ofrecer ventajas claras en costos de liquidación transfronteriza más bajos, conexión directa con cuentas bancarias empresariales y sinergia con productos financieros tokenizados. De lo contrario, frente a la infraestructura ya establecida por USDT y USDC en intercambios, billeteras, market makers y redes on-chain, es difícil que los nuevos entrantes cambien el panorama del mercado solo con el respaldo de accionistas bancarios.
Información adicional: El artículo original indica que el consorcio aún no ha revelado el nombre del token, la blockchain compatible, la entidad encargada de la custodia de las reservas, el modelo de gobernanza ni el proceso de canje, detalles que influirán directamente en si se convierte en una herramienta de pago ampliamente adoptada o si se limita principalmente a una red de liquidación interna entre sus miembros.


