Resumen del informe
¿La volatilidad extrema del mercado de activos digitales expulsará a los inversores institucionales o los impulsará a establecer marcos de participación más duraderos? La encuesta conjunta de Coinbase y EY-Parthenon, “2026 Institutional Investor Digital Assets Survey”, ofrece una respuesta clara: la volatilidad impulsa la disciplina, no la retirada.
Según los datos de la encuesta realizada a 351 tomadores de decisiones institucionales a nivel mundial, la participación institucional en cripto en 2026 está experimentando tres evoluciones paralelas:
• Los productos regulados se convierten en el canal predeterminado: la penetración de ETF/ETP aumenta al 66%, y el 81% prefiere vehículos registrados
• La infraestructura operativa está integrada en los procesos principales: las stablecoins pasan de ser herramientas de trading a gestión de efectivo interno, y la tokenización pasa de experimentos a implementación a escala.
• El marco de gestión de riesgos se ha restringido completamente: la conformidad regulatoria ha aumentado de 25% a 66% en la ponderación de la elección de custodia, y el 49% ha fortalecido la gestión de riesgos debido a la volatilidad
La claridad regulatoria permea cada evolución: es el principal impulsor del 65% de los institucionales y también la principal preocupación del 66%. Esta tensión define la lógica competitiva de la etapa actual: los institucionales esperan "una forma más confiable de participar".
Enlace original: https://www.coinbase.com/zh-cn/institutional/research-insights/research/insights-reports/2026-institutional-investor-survey-e-and-y
Hallazgo clave: La simbiosis entre la disciplina y la creencia
Un fenómeno aparentemente contradictorio define la mentalidad institucional en 2026: casi la mitad de las instituciones han ajustado sus controles de riesgo debido a la volatilidad, mientras que más del 73% planea aumentar su asignación. El 49% de los encuestados indicó que la alta volatilidad fortaleció la gestión de riesgos, la liquidez y el control de posiciones; sin embargo, el 73% aún planea aumentar su asignación a activos digitales, y el 74% espera un aumento de precios en los próximos 12 meses. Esto no es vacilación, sino madurez: asumir mayores exposiciones con marcos de gobernanza más estrictos.
Esta expresión institucional de "optimismo cauteloso" se refleja en un cambio radical en los métodos de entrada. El 66% obtiene exposición a través de ETF/ETP spot, y el 81% prefiere vehículos registrados, mientras que la proporción de posesión directa de spot disminuyó del 39% al 36%. "Empaquetado familiar + protección clara para inversores" se ha convertido en una condición previa; las instituciones ya no buscan la "experiencia nativa", sino la eficiencia dentro de un marco regulado.
La regulación desempeña un doble papel: el 65% aumenta su asignación por claridad, y el 66% se preocupa por la incertidumbre. Las instituciones no exigen un entorno relajado, sino límites predecibles: esta urgente necesidad de "certeza regulatoria" está redefiniendo la lógica de la competencia en la industria.
Perspectiva del mercado: Comportamiento de configuración y expectativas de precio
La proporción de tenencia directa disminuyó, mientras que aumentó la de herramientas reguladas. La proporción de tenencia de ETF/ETP de criptomonedas spot aumentó del 64% en 2025 al 66%, mientras que la tenencia directa de spot disminuyó del 39% al 36%. Los cambios más significativos ocurrieron en las estrategias complejas: el préstamo de criptomonedas cayó bruscamente del 20% al 9%, y las actividades de staking se mantuvieron prácticamente estables. Las instituciones están abandonando las estrategias activas de alto rendimiento y alto riesgo para volver a la exposición básica de Beta.
Las expectativas de precios se mantienen altas, pero ligeramente por debajo de 2025. El 74% de los encuestados anticipa un aumento en los precios de las criptomonedas en los próximos 12 meses (79% en 2025), el 23% cree que permanecerán laterales y el 4% espera una caída. Este ajuste menor refleja una corrección racional tras la volatilidad, no una pérdida de confianza.
La criptomoneda consolida su posición como una de las tres principales oportunidades. El 58% de los encuestados clasificó las criptomonedas entre las tres oportunidades más atractivas en términos de rendimiento ajustado al riesgo para los próximos tres años (tras el capital privado, con el 65%), una caída de 10 puntos porcentuales respecto a 2025, pero aún en segundo lugar.
Entorno regulatorio: necesidad de claridad e impacto de las políticas
La regulación de la estructura del mercado se ha convertido en la necesidad más urgente. El 78% de las instituciones clasificó "la estructura del mercado de criptomonedas" como el área que más necesita claridad regulatoria, superando con mucho la licencia de empresas de activos digitales (56%), el tratamiento fiscal (54%) y la elaboración de normas para valores tokenizados (49%). Esta jerarquía revela la ansiedad subyacente de las instituciones: sin reglas claras sobre la estructura del mercado, es difícil implementar asignaciones a gran escala.
La ley GENIUS reconfigura las expectativas sobre las stablecoins. El 83% de las instituciones cree que la ley aumentará la disposición de las instituciones financieras a participar en stablecoins, y el 69% espera que las empresas y entidades no financieras adopten masivamente las stablecoins para pagos. La certeza del marco regulatorio está transformando las stablecoins de "herramientas nativas de cripto" en "infraestructura financiera mainstream".
Al mismo tiempo, existe una alta superposición entre las preocupaciones y los impulsores. El 66% de los encuestados listó "la incertidumbre regulatoria" como la principal preocupación al invertir en activos digitales, una proporción casi idéntica al 65% que considera "la claridad regulatoria como un impulso para aumentar la asignación". Este fenómeno aparentemente contradictorio refleja en realidad la ansiedad de las instituciones por el ritmo de implementación de las normas: están preparadas para aumentar su asignación, pero necesitan un límite regulatorio claro.

Perspectiva de configuración: Cuando "aumentar la asignación" se encuentra con "disciplina más estricta"
Las decisiones de asignación para 2026 presentan dos características: diferenciación de escala y madurez lógica. El 68% planea aumentar su asignación, pero las instituciones de gran tamaño (64%) son notablemente más cautelosas que las de tamaño mediano y pequeño (77%): tras alcanzar un AUM de miles de millones, "temer equivocarse" supera a "temer perderse la oportunidad".
La clasificación de los impulsores de crecimiento tiene mayor significado señalético: la claridad regulatoria y la confianza en los marcos de cumplimiento (65%), la ampliación de la disponibilidad de vehículos regulados (51%) y la mejora de la infraestructura de nivel institucional (46%) ocupan los tres primeros puestos, mientras que la mejora del rendimiento ajustado al riesgo (26%) solo ocupa el cuarto lugar. La lógica de institutionalización reemplaza la búsqueda de Alpha.
Dos señales en la estructura de posiciones merecen atención: el porcentaje de instituciones con asignaciones superiores al 5% del AUM aumentará del 18% al 29%, marcando un cambio psicológico de "prueba" a "posición significativa"; la participación de las criptomonedas alternativas subirá del 51% al 56%, con Solana, Chainlink y Ripple como los principales incrementos, pero la dominancia absoluta del Bitcoin (91%) y Ethereum (90%) permanece intacta.
Ante la fuerte volatilidad del Q4 de 2025, la reacción de las instituciones contrasta marcadamente con la de los inversores minoristas: el 49% fortaleció la gestión de riesgos, el 22% redujo el ritmo, y solo el 8% consideró la volatilidad como una oportunidad. La reconstrucción de la disciplina tiene prioridad sobre la captación de oportunidades, lo que es un indicador de la madurez institucional.

Infraestructura y socios: La revolución de la "prima de cumplimiento" en las opciones de custodia
El cambio en los criterios de custodia es la señal institucional más notable de 2026. El cumplimiento regulatorio aumentó del 25% al 66%, y los protocolos de seguridad pasaron del 8% al 66%, ambos empatados en el primer lugar; los costos/costos cayeron drásticamente del 49% al 7%. "Operaciones confiables" reemplazaron a "operaciones económicas" como prioridad, y las instituciones están dispuestas a pagar una prima significativa por cumplimiento.
El 61% utiliza el modelo de múltiples custodios, y hasta el 69% de las instituciones de gran tamaño lo hacen. Esto no es redundancia técnica, sino una dispersión del riesgo de contraparte: en un entorno de incertidumbre regulatoria, ningún custodio único se considera absolutamente seguro.
La ruta de construcción de capacidades es igualmente práctica: el 68% eligió colaborar con empresas nativas de criptomonedas, y el 69% mejoró sus habilidades mediante capacitación/aprendizaje. Las instituciones pequeñas son particularmente activas (capacitación 92%, colaboración 85%), lo que refleja una estrategia de integración bajo restricciones de recursos: aprovechar fuerzas externas para incorporar capacidades cripto dentro del marco organizacional existente, en lugar de reconstruir internamente.
Stablecoins, DeFi y tokenización: de "funciones front-end" a "vías back-end"
Las stablecoins están experimentando una transformación de identidad. El 86% de las instituciones ya las utilizan o tienen intención de hacerlo, pero los escenarios principales han pasado de "conveniencia en el trading" a "gestión interna de efectivo y transferencias de fondos" (85%) y "liquidación de valores T+0" (88%). USDC, con una participación del 86%, ha superado a USDT (68%) como la preferida de las instituciones, con un 94% de adopción entre instituciones estadounidenses: las expectativas de cumplimiento están redefiniendo el panorama competitivo de las stablecoins, y el efecto catalizador de la ley GENIUS es evidente.
Existe una voluntad de participar en DeFi junto con obstáculos. El 13% ya ha participado directamente, y el 43% planea participar en los próximos dos años, pero la seguridad (85%), la incertidumbre regulatoria (84%) y el riesgo de cumplimiento (81%) constituyen tres obstáculos principales. Los escenarios de interés para las instituciones se centran en el préstamo (71%) y los derivados (61%), no en la "descentralización" en sí: lo que necesitan es liquidez sin permiso, no protocolos sin permiso.
Los activos tokenizados son el incremento más estratégico en la categoría RWA. El 63% de las instituciones están "muy interesadas" (un aumento de 6 puntos porcentuales respecto a 2025), con los impulsores pasando de "diversificación de cartera" a "transacciones más rápidas / liquidación inmediata" (66%). Destaca la diferenciación en tipos de activos: el interés crece fuertemente en fondos del mercado monetario tokenizados (50%, +26% interanual), bonos corporativos (49%, +22%) y bonos gubernamentales (44%, +19%), mientras que los acciones tokenizadas (20%, -22%) y los bienes comodines (18%, -26%) experimentan una notable desaceleración. Las instituciones buscan prioritariamente herramientas "en efectivo" y "de renta fija" en la cadena, en lugar de activos de capital de alto riesgo: esta es la lógica de selección de los fondos aversos al riesgo en RWA.
La tokenización de acciones pre-IPO se convierte en una ventana de oportunidad diferenciada. El 69% de las instituciones muestran interés fuerte o moderado, pero hay una clara diferenciación: el 37% de las instituciones de gestión de activos tienen interés fuerte, mientras que otros tipos de instituciones solo representan el 8%. Esta brecha sugiere que la demanda de liquidez en el mercado privado podría ser uno de los primeros escenarios en los que se implemente la tokenización, pero solo para intermediarios con los recursos y capacidades correspondientes.
Los obstáculos para la escalabilidad de la tokenización también presentan una doble restricción: "regulación-integración": la incertidumbre regulatoria (67%) y los desafíos de integración (59%) ocupan los dos primeros lugares. La regulación es tanto el mayor impulsor como el mayor obstáculo: esta tensión determina que 2026-2027 sea el período clave para la implementación de normas, donde coexisten la ventaja de los primeros en entrar y los riesgos de cumplimiento.

Temas clave de 2026
La evolución de la participación institucional en activos digitales en 2026 se puede resumir en tres tendencias mutuamente refuerzan:
En primer lugar, la infraestructura institucional reemplaza las configuraciones experimentales. El 73% planea aumentar su asignación, pero el 49% refuerza la gestión de riesgos debido a la volatilidad, el 66% considera el cumplimiento regulatorio como el criterio principal para la custodia y el 81% prefiere vehículos regulados: un "mayor exposición" debe ir acompañado de una "gobierno más estricto". La criptomoneda está transitando de ser una "activo alternativo" a convertirse en una "categoría de asignación institucional".
A su vez, las stablecoins y la tokenización se convierten en el puente entre las finanzas tradicionales y los mercados on-chain. Ambas pasan de ser "herramientas de intercambio" a convertirse en "infraestructura de liquidación y tesorería", permitiendo que las plataformas tradicionales obtengan la eficiencia on-chain sin modificar la experiencia de usuario. La criptografía pasa de ser una "aplicación frontal" a convertirse en una "vía trasera".
Finalmente, la claridad regulatoria determina el ritmo de la escalabilidad, no la dirección. El 65% aumentó sus asignaciones debido a la claridad; el 66% se preocupó por la incertidumbre: la dirección ya está clara, el ritmo depende de la implementación de las reglas. La ley GENIUS y MiCA serán las variables políticas más importantes para observar en 2026.
En resumen, el mercado institucional de criptomonedas en 2026 está experimentando una triple transformación: de un enfoque impulsado por la preferencia por el riesgo a uno guiado por la gestión del riesgo; de una exposición directa a criptomonedas hacia la integración de infraestructura; y de la arbitraje regulatorio hacia operaciones cumplidas. La volatilidad no ha expulsado a los institucionales, sino que ha filtrado a participantes más resilientes: aquellas instituciones que puedan integrar las criptomonedas dentro de sus marcos de gobernanza, procesos operativos y sistemas de cumplimiento estarán en una posición ventajosa para escalar en la próxima fase.
