
Una operación ganadora puede enseñar una lección equivocada. Los mercados no califican la calidad de una decisión. Solo te muestran qué sucedió después. Una operación rentable puede surgir de un razonamiento débil o un riesgo excesivo, al igual que una operación bien planificada puede perder dinero. Por eso, revisar una operación es tan importante como realizarla. ¿Cuál era la tesis original? ¿Cambiaron las evidencias? ¿Siguiaste tu plan? La inteligencia artificial tiene el potencial de hacer esta reflexión más accesible, ayudando a los operadores a aprender de sus decisiones, no solo de su resultado financiero.
