
Ya se vio la buena suerte al inicio de la semana, chicos. Al abrir los ojos por la mañana, fingí encontrar el fondo negro de papá, y como tenía miedo de ser descubierto, le pedí que guardara silencio y me diera la mitad. Pero mamá me dijo que si descubría el fondo negro de papá, debía avisarle y ella me daría una recompensa de un millón. Ahora estoy indeciso y no sé a qué bando adherirme. ¡Denme una sugerencia!
