Mensaje de BlockBeats, 18 de junio: tras la salida a bolsa de SpaceX, Wall Street comenzó a anticipar una fusión entre SpaceX y Tesla. Inversores, analistas e incluso un ejecutivo de SpaceX han hablado sobre los beneficios de esta operación en redes sociales, informes de investigación e entrevistas televisivas: ambas empresas han compartido durante mucho tiempo ejecutivos y otros recursos, y están desarrollando conjuntamente proyectos de miles de millones de dólares.
La presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, sugirió en una entrevista con CNBC después de la IPO que la fusión «podría hacer la vida de Musk un poco más fácil» y generar sinergias en áreas como IA, energía y robótica.
Los expertos legales señalan que Musk está esencialmente realizando «operaciones consigo mismo», lo que podría generar demandas de accionistas por daño a los intereses de los accionistas minoritarios. Sin embargo, los especialistas legales también consideran que esto no impedirá la fusión: ambas empresas están registradas en Texas, donde la ley corporativa hace muy difícil cuestionar las decisiones de la administración. El control absoluto de Musk sobre SpaceX y su fuerte influencia sobre Tesla lo colocan en una posición dominante.
Además, Musk ya había discutido informalmente la fusión, y los documentos de la oferta pública inicial de SpaceX sugieren la posibilidad de emitir una gran cantidad de acciones para futuras transacciones, incluyendo fusiones potenciales. (The New York Times)
