Estados Unidos ha decidido retrasar la inclusión en la lista negra del desarrollador chino de inteligencia artificial DeepSeek, el fabricante de memorias de chip ChangXin Memory Technologies (CXMT) y más de 100 empresas adicionales. La razón es sencilla: Washington no quiere añadir más combustible a una relación ya encendida con Pekín.
La Lista de Entidades del Departamento de Comercio, que restringe las exportaciones de tecnología estadounidense a empresas designadas, ha sido el arma principal en esa campaña. Pero agregar más de 100 empresas de una sola vez representaría una escalada significativa, y por ahora, la diplomacia parece estar ganando el debate interno.
Las empresas en la mira
DeepSeek ha surgido como uno de los desarrolladores de IA más potentes de China. La empresa lanzó sus modelos V3 y R1, que demostraron avances rápidos en capacidad que llamaron la atención de Washington. Se informa que esos modelos se construyeron con la ayuda de chips acumulados, incluidos procesadores Nvidia H800, antes de que las restricciones estadounidenses pudieran tener un impacto completo.
La NASA y el Pentágono prohibieron DeepSeek en sus dispositivos en 2025. Pero una designación completa en la Lista de Entidades, que habría cortado a la empresa de un amplio rango de tecnología estadounidense, no se ha materializado.
DeepSeek ha comenzado a desplazar su estrategia de suministro de chips hacia el hardware Ascend de Huawei.
CXMT ha estado bajo escrutinio por su inclusión en la Lista de Entidades de EE. UU. desde 2024. La empresa es uno de los principales productores de China de chips de memoria DRAM avanzada. La propuesta de incluir a CXMT en la lista negra ha enfrentado retrasos repetidos, directamente relacionados con la complejidad ongoing de las negociaciones comerciales entre EE. UU. y China.
Un patrón de escalada, luego pausa
En marzo de 2025, el Departamento de Comercio añadió más de 80 entidades a la lista, más de 50 de las cuales eran empresas chinas. Este lote estaba específicamente dirigido a contener lo que Washington describió como avances tecnológicos ilícitos en IA y computación avanzada.
La intensificación de los controles de exportación de EE. UU. sobre tecnologías avanzadas ha sido un proceso en curso desde 2022. La estrategia se ha centrado en limitar el acceso de China a chips de vanguardia, equipos para la fabricación de chips y las herramientas de software utilizadas para diseñarlos.
Qué significa esto para los inversores
Para las empresas de la cadena de suministro de chips en EE. UU., el cálculo es complicado. Una lista negra beneficiaría teóricamente a los productores nacionales al cortar el acceso de los competidores chinos a tecnologías clave. Pero también interrumpiría los flujos de ingresos de las empresas estadounidenses que actualmente venden a clientes chinos. Nvidia, por ejemplo, ya ha visto restringido su negocio en China debido a rondas anteriores de controles de exportación.
Para el mercado de criptomonedas en particular, las implicaciones directas son limitadas pero no nulas. Los tokens relacionados con la IA se han vuelto cada vez más sensibles a los desarrollos en la industria de la IA en general. Cualquier interrupción importante en las cadenas de suministro de chips o en la implementación de modelos de IA podría tener un efecto dominó en los mercados de criptomonedas, donde los tokens relacionados con la IA han atraído un capital especulativo significativo.
Los inversores deben seguir de cerca la cronología de las negociaciones comerciales entre EE. UU. y China. Una ruptura en las conversaciones podría acelerar drásticamente el proceso de inclusión en la lista negra. Por el contrario, un acuerdo comercial exitoso podría posponer indefinidamente estos añadidos.


