La administración Trump se prepara para imponer nuevos aranceles a docenas de países esta semana, ampliando lo que se ha convertido en la campaña de política comercial más agresiva de Estados Unidos en la historia moderna. Los nuevos aranceles siguen a un arancel global básico del 10% que expira y se espera que afecten a economías clave en múltiples continentes.
Lo que sabemos sobre los nuevos aranceles
La ronda entrante se basa en un marco arancelario amplio que Trump ha estado construyendo desde principios de 2025. Un arancel base universal del 10% ha estado en vigor desde abril, funcionando como un piso en lugar de un techo.
Además de esa base, la administración ha impuesto aranceles adicionales específicos por país, que van desde el 1% hasta el 40%, a socios comerciales que considera “injustos”. Olas anteriores afectaron a más de 90 países, con tarifas entre el 10% y el 41% aplicadas a las importaciones de al menos 69 socios comerciales.
Algunos países han sido particularmente afectados. Los bienes canadienses enfrentan un arancel del 35%. Brasil contempla un 50%. Y las economías más grandes, incluyendo China, la UE e India, siguen siendo el objetivo principal.
Los aranceles específicos por sector han añadido otra capa de complejidad. Los automóviles y sus piezas llevan un gravamen del 25%. Las importaciones de acero y aluminio enfrentan un 50%. Y los semiconductores tienen un arancel propuesto del 100% pendiente sobre ellos.
Un arancel del 100 % sobre los semiconductores prácticamente duplicaría el costo de los chips importados. El hardware que impulsa la minería de criptomonedas, el entrenamiento de IA y la mayor parte de la economía digital moderna podría volverse drásticamente más caro de la noche a la mañana.
Por qué los mercados de criptomonedas se preocupan por la política comercial
Estados Unidos se ha convertido en el mayor centro de minería de bitcoin del mundo, y esa infraestructura depende en gran medida de hardware importado. Los circuitos integrados específicos para aplicaciones, conocidos como ASIC, las máquinas especializadas que minan bitcoin, se fabrican predominantemente en Asia. Un arancel sobre semiconductores de tres dígitos comprimiría los márgenes de minería y podría obligar a cerrar operaciones menos eficientes.
El arancel propuesto del 100% sobre los semiconductores también podría afectar la expansión general de la IA y los centros de datos, que ha sido un viento favorable para las empresas de infraestructura cripto. Los fabricantes de GPU y los proveedores de computación en la nube enfrentarían costos de entrada significativamente más altos.
La imagen más grande para los inversores
Desde que entró en vigor el arancel base en abril, los volúmenes de comercio global han mostrado tensión. Las medidas de represalia de los países afectados han creado una dinámica de contramedidas que hace casi imposible la planificación a largo plazo para las corporaciones multinacionales.
Qué observar esta semana: la lista específica de países, los niveles de tarifas en relación con los aranceles existentes y cualquier mención de semiconductores o hardware tecnológico. Esos detalles determinarán si esta ronda es incremental o transformacional para los sectores que sustentan la infraestructura física del cripto.


