TL;DR
- Corea del Sur completó el piloto de su CBDC con pagos en vivo en más de 80,000 monederos, sin una auditoría de seguridad independiente posterior al lanzamiento.
- La única evaluación formal se realizó por los bancos participantes antes del lanzamiento, sin intervención de organismos externos.
- La fase 2 del programa se amplía a 500,000 usuarios e incorpora pagos programables y autenticación biométrica.
El proyecto piloto de CBDC del Banco de Corea completó miles de transacciones reales sin que ningún organismo externo audite su seguridad tras el lanzamiento, según documentos presentados por el Servicio de Supervisión Financiera a la oficina del representante Lee Hun-seung el 20 de julio.
La única evaluación formal del CBDC se realizó antes de que el sistema entrara en funcionamiento, llevada a cabo por los equipos internos de Woori Bank y NH Nonghyup Bank, con la asistencia del Instituto de Seguridad Financiera y SK Shields.
El piloto, conocido como Project Hangang, procesó 114.880 transacciones a través de aproximadamente 81.000 monederos digitales y alrededor de 12.000 comerciantes durante su primera fase, entre abril y junio de 2025. Sin embargo, solo el 42% de los usuarios lograron completar un pago. Los bancos participantes invirtieron entre 30.000 millones y 35.000 millones de won en la construcción de la infraestructura.

¿Por qué nadie audita la CBDC?
El Banco de Corea justificó la ausencia de inspecciones externas afirmando, en la nota al pie 10 de su informe piloto, que las evaluaciones previas al lanzamiento fueron suficientes. Maeil Business Newspaper señaló que, en la práctica, el operador quedó a cargo de evaluar la seguridad de su propia operación.
Un funcionario del sector citado por ese medio advirtió que “el piloto de transacciones reales es un proceso de construcción de confianza pública, no solo de verificación tecnológica”, y que es problemático que la misma organización cree, pruebe y certifique la seguridad de su propio sistema de CBDC.
Este dinamismo está lejos de ser una falla técnica: es la naturaleza misma de las monedas digitales de banco central. Una CBDC no es una criptomoneda descentralizada ni un instrumento de libertad financiera. Es una herramienta de control estatal programable, capaz de restringir usos, imponer fechas de vencimiento o condicionar subsidios. Que el Estado audite su propio instrumento de vigilancia financiera no debería sorprender.

La Fase 2 Fortalecerá el Control Gubernamental
La Comisión de Servicios Financieros aprobó el 15 de julio la expansión del proyecto. Se están incorporando Gyeongnam Bank e iM Bank, lo que lleva el total a nueve instituciones. El límite de monederos aumenta de 100.000 a 500.000 usuarios, y la cantidad individual aumenta de 1 millón a 10 millones de wones. Las nuevas funciones incluyen transferencias de persona a persona, autenticación biométrica, recargas automáticas y pagos programables de subsidios gubernamentales.
Este último punto resume el riesgo central de las CBDC: un Estado que puede programar cuándo, dónde y en qué se gastan los subsidios no está modernizando su sistema de pagos. Está construyendo una arquitectura de control financiero que, una vez normalizada a una escala de 500.000 usuarios, será difícil de revertir.
