El Departamento de Justicia de EE. UU. acaba de dar el visto bueno a un acuerdo que redefinirá Hollywood tal como lo conocemos. La adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance, por $111 mil millones, incluida la deuda, fue aprobada por la División de Antimonopolios del DOJ el 12 de junio, lo que elimina el mayor obstáculo regulatorio que se interponía entre estos dos gigantes del entretenimiento y su fusión.
Los accionistas de Warner Bros. Discovery recibirán $31 en efectivo por acción. Se espera que la entidad combinada se convierta en una de las fuerzas más poderosas tanto en los medios tradicionales como en la guerra de streaming que ha definido la industria del entretenimiento durante los últimos cinco años.
Cómo se materializó el acuerdo
Paramount y Skydance firmaron un acuerdo definitivo en febrero de 2026, estableciendo los plazos que regirían una de las transacciones mediáticas más consecuentes en la memoria reciente.
La aprobación de los accionistas se obtuvo el 23 de abril. El consentimiento de los tenedores de bonos siguió en mayo, limpiando la arquitectura financiera necesaria para respaldar una operación de esta magnitud.
Se informó que Netflix mostró interés en ofertas competidoras durante el proceso de adquisición, con Paramount como favorita. Se espera que la fusión se cierre en el T3 de 2026, sujeto a aprobaciones regulatorias adicionales.
¿Qué queda en el camino?
Dos temas regulatorios importantes permanecen sin resolver. Primero, los fiscales generales de los estados podrían presentar demandas que cuestionen la fusión por motivos de competencia. Segundo, la Unión Europea aún tiene su propio proceso de revisión en curso, con especial énfasis en las regulaciones sobre subvenciones extranjeras.
Qué significa esto para los inversores
La oferta en efectivo de $31 por acción brinda a los accionistas de WBD una salida clara. El matrimonio entre AT&T y Time Warner, que finalmente se deshizo con la separación de Warner Bros. Discovery, sirve como una lección cautelar sobre cómo combinar activos en el papel no siempre se traduce en sinergias operativas.
El cierre previsto para el T3 de 2026 significa que permanecen varios meses de incertidumbre. La revisión regulatoria de la UE y posibles desafíos legales a nivel estatal podrían retrasar el cronograma o imponer condiciones que alteren la economía del acuerdo.
