Fenway Sports Group, el grupo de inversión estadounidense que ha poseído al Liverpool FC desde 2010, ha confirmado que está en conversaciones para vender el club de la Premier League por aproximadamente $6 mil millones. Si se completa, la operación representaría uno de los retornos de inversión más lucrativos en la historia de la propiedad deportiva.
Para ponerlo en perspectiva: FSG adquirió el Liverpool por aproximadamente 300 millones de libras en octubre de 2010. Eso equivale a entre 344 millones y 477 millones de dólares, según los tipos de cambio de ese momento. Una venta a 6 mil millones de dólares representaría una rentabilidad superior al 1.200%.
Los números detrás de la valoración
Forbes valuó al club en $6.2 mil millones en mayo de 2026, colocándolo en el cuarto lugar de su lista de valoraciones de equipos de fútbol a nivel mundial. Esa cifra representa un aumento del 15% interanual. La evaluación propia de CNBC del mismo mes se situó en $6 mil millones. Por lo tanto, el precio de venta se encuentra cómodamente dentro del rango ya validado por analistas independientes.
¿Por qué ahora, y qué está impulsando el momento?
Este no es el primer intento de FSG de vender. El grupo exploró una posible venta en 2022, pero finalmente decidió no hacerlo.
Los informes de junio de 2026 destacaron un detalle interesante: los ejecutivos clave de fútbol del club tienen contratos que expiran al final de la temporada 2026/27. Este tipo de rotación en el liderazgo crea un punto de inflexión natural.
La cartera de FSG se extiende mucho más allá de Merseyside. El grupo también posee los Boston Red Sox, una participación en los Pittsburgh Penguins y diversas otras propiedades deportivas y de medios.
Qué significa esto para los inversores y el mercado deportivo
Una ausencia notable en la conversación: las criptomonedas y los activos digitales. A pesar de los experimentos más amplios de la industria deportiva con tokens de fans, asociaciones con NFT y boletos basados en blockchain, esta transacción en particular parece estar firmemente arraigada en las finanzas tradicionales. Liverpool ha tenido asociaciones previas con plataformas de NFT y deportes fantásticos, pero la discusión sobre la propiedad real involucra capital convencional, no equidad tokenizada u ofertas respaldadas por cripto.
