España levantó la copa del Mundial el 19 de julio tras una victoria de 1-0 sobre Argentina en la final de 2026. La celebración duró aproximadamente lo mismo que el tiempo que tardaron las autoridades fiscales de EE. UU. en empezar a hacer cuentas.
El IRS ha afirmado que una parte significativa del premio de $50 millones del ganador español califica como ingreso originado en EE. UU., ya que el torneo fue coorganizado en suelo estadounidense. Algunas estimaciones sitúan la posible responsabilidad fiscal en hasta $43,75 millones, lo que dejaría a la federación española con aproximadamente $6,25 millones de un cheque de $50 millones.
Cómo funciona la matemática del IRS
Según las normas de retención estándar, las entidades extranjeras que obtienen ingresos provenientes de Estados Unidos enfrentan una tasa impositiva del 30%. Aplicado a los $50 millones completos, eso sería aproximadamente $15 millones.
La carga fiscal efectiva podría aumentar significativamente según cuántos partidos de España se jugaron en suelo estadounidense en comparación con las otras naciones copanfitantes, Canadá y México. Cuantos más partidos jugara España en Estados Unidos, mayor sería la porción del premio que el IRS podría clasificar como de origen doméstico. Algunos análisis han estimado la exposición efectiva en 43,75 millones de dólares, lo que sugiere que la gran mayoría del recorrido de España en el torneo se desarrolló en sedes estadounidenses.
Existe un tratado de impuestos sobre la renta entre EE. UU. y España que podría ofrecer cierto alivio. Las disposiciones del tratado pueden reducir las tasas de retención sobre ciertos tipos de ingresos, y la federación de España podría reclamar créditos o tasas reducidas bajo este acuerdo bilateral.
La imagen más grande para los deportes internacionales
El bote de premios total para la Copa Mundial 2026 superó los 655 millones de dólares. Solo las ganancias atribuibles a los partidos organizados en Estados Unidos están sujetas a escrutinio del IRS para equipos extranjeros. Los partidos jugados en Canadá y México están fuera de la jurisdicción tributaria de Washington.
España no es el único equipo afectado. Cada equipo no estadounidense que jugó partidos en suelo estadounidense durante el torneo enfrenta algún grado de exposición fiscal sobre su premio. Argentina, como subcampeona, ganó un premio más pequeño pero aún sustancial, y enfrentaría cálculos proporcionales similares. Incluso los equipos eliminados en rondas anteriores que jugaron partidos de la fase de grupos en ciudades estadounidenses podrían deber algo.
Qué significa esto para las finanzas deportivas globales
El tratado fiscal entre EE. UU. y España sigue siendo la vía más probable para reducir el daño final. Si la federación de España y sus asesores fiscales pueden invocar con éxito las disposiciones del tratado, la tasa efectiva podría caer significativamente por debajo de la cifra nominal de 43,75 millones de dólares.
