Al revelar los resultados preliminares del segundo trimestre, IBM mencionó que los clientes empresariales han desplazado más presupuesto hacia servidores y memoria, al mismo tiempo que reevalúan sus inversiones en ciberseguridad. Este comentario impulsó el alza generalizada del sector de ciberseguridad en Estados Unidos el martes.
La IA impulsa a los clientes a reevaluar sus presupuestos de seguridad
Arvind Krishna dijo en una entrevista con CNBC que, cerca del final del trimestre, algunas transacciones grandes se suspendieron temporalmente. La razón no es que las empresas hayan abandonado la compra de software, sino que, tras la rápida evolución de los nuevos modelos de IA, los clientes se detuvieron primero para evaluar los riesgos de seguridad antes de decidir el ritmo de sus inversiones posteriores.
Él indicó que, con la aparición de modelos avanzados como Mythos de Anthropic, la preocupación de las empresas sobre el aumento de los ataques cibernéticos ha aumentado notablemente, lo que las lleva a reevaluar cuánto dinero deben invertir en ciberseguridad.
Varios valores de ciberseguridad subieron durante la sesión.
- Okta, Netskope y CrowdStrike aumentaron aproximadamente un 10%.
- SailPoint, Zscaler, SentinelOne suben aproximadamente un 8%
- Palo Alto Networks aumenta aproximadamente un 7%
La reacción del mercado indica que los inversores están viendo los cambios en los presupuestos de seguridad corporativa como la próxima área beneficiada tras la expansión de la infraestructura de IA. Anteriormente, las empresas relacionadas con servidores, chips y centros de datos fueron las primeras en beneficiarse del aumento del gasto en IA.
Reasignación del presupuesto de TI empresarial
IBM también indicó que actualmente no ve su negocio de software directamente afectado por la IA, pero los clientes han retrasado la firma de algunas nuevas transacciones debido a preocupaciones de seguridad.
Esta declaración refleja una reordenación interna dentro del presupuesto de TI empresarial. A corto plazo, algunos clientes priorizan aumentar la inversión en capacidad de cómputo, incluyendo servidores y memoria; la demanda de ciberseguridad no ha desaparecido, sino que ha entrado en una fase de reevaluación.
