La brecha comercial de Europa con China acaba de alcanzar un número difícil de ignorar. El déficit comercial de bienes de la UE con China llegó a 360.000 millones de euros en 2025, un aumento de casi el 20 % respecto al año anterior, y el canciller alemán Friedrich Merz está señalando que ya no está dispuesto a quedarse de espectador.
Alemania sola representa aproximadamente 90 mil millones de euros de ese déficit, una cifra que aumentó un 33% interanual.
El problema del yuan y un manual histórico
Merz ha identificado como causa raíz la moneda de China: el yuan. Estima que el yuan está subvaluado hasta en un 30 %, una cifra notablemente más agresiva que la estimación del FMI, de aproximadamente un 16 %.
Su propuesta de solución lleva cierto peso histórico. Merz impulsa un diálogo internacional sobre las valoraciones monetarias, estableciendo comparaciones con el Acuerdo de Plaza. El Acuerdo de Plaza fue un acuerdo de 1985 entre cinco economías principales para debilitar deliberadamente el dólar estadounidense frente al yen japonés y la marca alemana.
El comercio bilateral total de Alemania con China superó los 250 mil millones de euros en 2025, convirtiendo a Beijing en uno de los socios comerciales más importantes de Berlín.
El sector automotriz atrapado en el fuego cruzado
Las exportaciones de automóviles alemanes a China han caído aproximadamente un 66% desde sus picos de 2022, una caída impulsada en gran medida por la sobrecapacidad de los vehículos eléctricos chinos que inundan tanto los mercados domésticos como globales. La UE ha avanzado hacia medidas más estrictas dirigidas a la subvención industrial de China, especialmente en el sector de vehículos eléctricos.
Los fabricantes alemanes de automóviles están alertando sobre posibles represalias. Empresas como BMW, Mercedes-Benz y Volkswagen aún generan ingresos sustanciales de los consumidores chinos. Cualquier escalada de represalias podría ver a Beijing restringiendo el acceso al mercado para marcas europeas, un escenario que agravaría el daño ya causado por la disminución de los volúmenes de exportación.
Línea de tiempo política y coordinación de la UE
Merz asumió el cargo el 6 de mayo de 2025. Visitó la capital china en febrero de 2026, aunque el viaje no generó una plena alineación con las propuestas más amplias de la UE sobre protección comercial.
Los líderes de la UE tienen programado debatir instrumentos de protección en una cumbre en junio de 2026. La posición de Alemania dentro de esas negociaciones tiene una influencia desproporcionada como la economía más grande de la UE y el mayor socio comercial de China en Europa.
Merz parece estar abogando por una reforma sistémica en las valoraciones monetarias, sin llegar a respaldar medidas arancelarias directas que podrían desencadenar una guerra comercial a gran escala.
Qué significa esto para los inversores
Las acciones automotrices europeas enfrentan presión continua a medida que la historia de las exportaciones a China se deteriora. Los sectores tecnológico e industrial con fuertes dependencias de la cadena de suministro china podrían ver una compresión de márgenes si las medidas proteccionistas se intensifican en cualquiera de los dos lados.
Si el impulso de Merz por una intervención coordinada del yuan gana impulso, una revaluación del 30% del yuan, incluso si se logra gradualmente, representaría uno de los eventos monetarios más significativos en décadas. La cumbre de la UE de junio de 2026 será un catalizador clave para determinar si los líderes se unen en torno a medidas protectoras agresivas o producen comunicados con pocos mecanismos de aplicación.
