TL;DR
- El BCE dice que las stablecoins y los depósitos tokenizados necesitan dinero central tokenizado si los mercados financieros tokenizados de Europa han de escalar de forma segura y eficiente.
- Cipollone señaló a Pontes, programado para su lanzamiento inicial en el tercer trimestre de 2026, y a Appia como bloques fundamentales clave.
- También advirtió que, sin coordinación público-privada y un marco legal integral, Europa podría construir infraestructuras de liquidación modernas sin lograr un mercado tokenizado plenamente escalable.
La última advertencia de Piero Cipollone llega en un momento delicado para las ambiciones digitales de Europa en finanzas. El mensaje es directo: los mercados tokenizados no se escalarán solo con dinero digital privado. Hablando en Bruselas el lunes, miembro de la junta ejecutiva del Banco Central Europeo, argumentó que los stablecoins y los depósitos tokenizados aún necesitan dinero del banco central tokenizado como ancla pública de liquidación si Europa quiere que su sistema financiero tokenizado crezca de forma segura y eficiente. Sin esa ancla, él dijo, los vendedores de valores tokenizados podrían verse obligados a aceptar activos que conllevan volatilidad de precios o riesgo de crédito, limitando el desarrollo del mercado en la actualidad.
Por qué Cipollone dice que el dinero del banco central importa
En el centro del enfoque del ECB se encuentra Pontes, una iniciativa del Eurosistema diseñada para conectar plataformas del mercado de tecnología de libro distribuido con los servicios TARGET y permitir la liquidación en dinero del banco central. El proyecto demuestra que Europa ya no debate la tokenización de forma abstracta. El ECB espera un lanzamiento inicial de Pontes en el tercer trimestre de 2026, creando un canal para que los participantes del mercado liquiden transacciones basadas en DLT utilizando dinero del banco central. Ese calendario también se basa en Appia, la iniciativa publicada el 11 de marzo que busca esbozar un plan para un ecosistema financiero tokenizado europeo para 2028.

El argumento de Cipollone va mucho más allá de los mecanismos de liquidación. Europa, en su opinión, también necesita claridad legal y una coordinación más profunda entre el sector público y el privado si la tokenización ha de trascender el modo piloto. Una parte de la hoja de ruta Appia tiene como objetivo servir como estándar de interoperabilidad para activos, asegurando que los instrumentos tokenizados puedan moverse entre diferentes plataformas DLT mediante formatos de datos y estándares de contratos inteligentes compatibles. Cipollone instó a los bancos, custodios, operadores de infraestructura de mercado y proveedores de tecnología a participar en la hoja de ruta y enviar comentarios, lo que indica que el BCE desea que las instituciones se involucren desde el principio, en lugar de después de que la arquitectura ya esté fijada hoy.
El subtexto regulatorio puede ser tan importante como el técnico. Cipollone advierte que una infraestructura avanzada construida sobre reglas fragmentadas podría dejar a Europa con vías modernas pero un mercado incompleto. Describió la propuesta de la Comisión Europea para extender el Régimen Piloto de DLT como un desarrollo importante, pero advirtió que la ausencia de un marco integral de tokenización corre el riesgo de impedir que Europa capte plenamente los beneficios de la tecnología. Esto deja clara la posición del BCE: los activos tokenizados pueden crecer, pero sin liquidación del banco central y una estructura legal coherente, la escala permanecerá fuera de alcance.
