Argentina va con lo que funciona. Para su partido inaugural en el Mundial de la FIFA 2026 contra Argelia esta noche, el entrenador principal Lionel Scaloni ha seleccionado a Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Rodrigo de Paul como el trío inicial de mediocampo. Es el mismo núcleo que dirigió el juego en Catar hace cuatro años.
La Asociación Argentina de Fútbol confirmó la selección el 13 de junio, haciendo oficial lo que la mayoría de los observadores esperaban.
La banda se ha vuelto a reunir
Enzo Fernández, actualmente en el Chelsea, actúa como el mediocentro profundo que dicta el ritmo.
Mac Allister, jugando en el Liverpool, aporta un conjunto de habilidades diferente. Es la presencia de banda a banda que conecta la defensa con el ataque, capaz de presionar alto y llegar tarde a posiciones peligrosas.
Rodrigo de Paul cubre más terreno que cualquiera de sus compañeros de mediocampo y aporta una intensidad que establece el tono para el juego de presión de Argentina.
¿Qué es diferente esta vez?
La Copa Mundial de 2026 es un torneo fundamentalmente diferente al que ganó Argentina en Catar. El formato ampliado incluye 48 equipos, un aumento significativo respecto a la estructura de 32 equipos de ediciones anteriores. Más partidos, más rivales, mayor profundidad de plantel requerida.
Esa expansión es especialmente importante para la gestión del mediocampo. Argentina no puede simplemente hacer jugar a Fernández, Mac Allister y de Paul hasta la extenuación durante lo que podrían ser siete u ocho partidos si llegan a la final. Los informes sugieren que Thiago Almada también se espera que desempeñe un papel significativo en el esquema ofensivo, proporcionando otra opción cuando las piernas se cansen.
El torneo se extiende por Estados Unidos, Canadá y México, lo que introduce variables de viaje y clima que los estadios compactos y aire acondicionado de Catar no tenían.
Argentina aprendió de forma difícil el costo de los arranques lentos en 2022, perdiendo su partido inaugural ante Arabia Saudita antes de reponerse y ganar el torneo. La decisión de Scaloni de alinear su mediocampo más fuerte desde el primer silbato sugiere que no está interesado en repetir ese arranque lento.
