Mensaje de BlockBeats, 8 de junio: impulsado por los fuertes datos de empleo y el aumento de las expectativas de un alza de tasas por parte de la Reserva Federal este año, el Nasdaq cayó un 4,2% el viernes pasado, con el sector de semiconductores liderando la caída y generando volatilidad en los mercados globales. Sin embargo, instituciones de Wall Street como Morgan Stanley y Citibank consideran que este ajuste es una corrección saludable y no significa el fin del mercado alcista.
Mike Wilson, estratega jefe de acciones estadounidenses de Morgan Stanley, indicó que esta venta se debe principalmente al excesivo repunte previo del sector de semiconductores y a la sobrecarga de operaciones. El índice Philadelphia Semiconductor había aumentado aproximadamente un 96% este año, desviándose significativamente de su promedio histórico, con claras señales de sobrecompra. Él considera que esta corrección ayuda a enfriar el ánimo del mercado, pero no afectará los fundamentos de la economía estadounidense ni de las ganancias corporativas.
Wilson señaló que el índice de manufactura ISM de EE. UU. aumentó hasta 54, alcanzando el nivel más alto desde 2022, y que el promedio de nuevos empleos no agrícolas durante tres meses fue de 166 000, lo que demuestra que la resistencia económica sigue siendo sólida. Su equipo mantiene su objetivo de 8000 puntos para el índice S&P 500 al final del año y recomienda a los inversores reducir sus posiciones en operaciones de impulso saturadas y desplazarse hacia sectores como consumo no esencial, bancos regionales y transporte.
Al mismo tiempo, Citigroup elevó su objetivo para el índice S&P 500 a finales de 2026 de 7.700 a 8.100 puntos, y aumentó su pronóstico de ganancias por acción para las empresas del S&P 500 en 2026 de 320 dólares a 350 dólares, ofreciendo por primera vez una estimación de 400 dólares por acción para 2027.
Citigroup considera que la ola de inversión en IA y la resistencia de las ganancias corporativas seguirán respaldando el desempeño del mercado accionario estadounidense, pero advierte que después de 2027, el crecimiento del gasto en capital de IA podría desacelerarse, lo que podría generar presión sobre la valoración del mercado. Sin embargo, este riesgo aún no se ha convertido en la lógica central de negociación del mercado actual.
