BlackRock indica que el mercado está viendo el CPI de EE.UU. para mayo, que se publicará el miércoles, como un punto clave para determinar si la tensión entre EE.UU. e Irán ya se ha transmitido a la inflación estadounidense a través de los precios de la energía. Si los datos continúan aumentando, las expectativas del mercado de que la Reserva Federal mantenga tasas altas podrían fortalecerse aún más, aumentando la presión sobre los activos de riesgo.

El mercado espera que la inflación siga aumentando
Los economistas encuestados por Reuters esperan que el índice de precios al consumidor de EE.UU. en mayo aumente un 4,2% interanual, por encima del 3,8% de abril, y registre la tasa de crecimiento más rápida desde abril de 2023. Este nivel es claramente superior al objetivo de inflación del 2% de la Reserva Federal.
BlackRock Investment Institute afirma que los datos de inflación de mayo proporcionarán una señal más clara sobre si el impacto energético derivado del conflicto en Oriente Medio está intensificando la inflación ya persistente en Estados Unidos. La institución considera que el impacto completo de este choque aún no se ha manifestado por completo y dependerá en gran medida de cómo evolucione la situación.
Las expectativas de tasas de interés podrían seguir siendo restrictivas
Si el CPI se acelera como se espera, las apuestas del mercado por un recorte de la Fed podrían seguir enfriándose. Por el contrario, la posibilidad de que la próxima acción política vuelva a inclinar hacia un aumento de tasas será discutida aún más.
Los costos de préstamo más altos suelen reducir la disposición del mercado a asignar recursos a activos de alto riesgo, y los activos criptográficos también tienden a verse afectados. Según un artículo citado por CoinDesk, el bitcoin retrocedió notablemente la semana pasada, con una caída cercana al 14% y llegando a caer por debajo de los 60.000 dólares.
El estrecho de Ormuz es una variable posterior.
BlackRock mencionó que el mayor riesgo actual radica en que, si el estrecho de Ormuz permanece cerrado y la situación se extiende hasta julio, el impacto energético podría reflejarse de manera más concentrada en los datos de inflación. En ese momento, el efecto de los precios energéticos sobre los precios generales será más evidente.

La institución también señaló que, en este escenario, los inventarios de crudo estadounidense podrían caer a niveles mínimos no vistos en casi cuatro décadas, amplificando aún más la presión sobre los precios derivada de la restricción en la oferta energética. Para el mercado, esto significa que el entorno macroeconómico podría seguir siendo ajustado a corto plazo, dificultando que los activos de riesgo, como los activos digitales, se liberen rápidamente de la presión.

